Dos famosos bromistas rusos se hicieron pasar por el primer ministro de Polonia y durante media hora hablaron por teléfono con la embajadora de EE.UU. en la ONU.

nikki haley

La embajadora de EE.UU. en la ONU, Nikki Haley.
La embajadora de EE.UU. en la ONU, Nikki Haley, ha mantenido una conversación telefónica con el recién designado primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, en la que discutieron una serie de asuntos aparentemente importantes durante poco menos de media hora. Excepto que Haley nunca se percató de que no era el verdadero Morawiecki con quien hablaba, sino con un impostor.

Se trata de una broma perpetrada por el dúo de 'prankers' rusos Vován y Lexus, famosos por sus elaborados engaños a personalidades de la farándula y la política internacional. Haley no fue la excepción: con la seriedad 'diplomática' que ameritaba la conversación, la embajadora discutió la presunta injerencia rusa en la inexistente nación de Binomo.

"¡Por supuesto que lo hicieron!", afirmó Haley cuando los humoristas le informaron que los rusos habían interferido en las elecciones de Binomo, que como parte de la broma corresponde a una isla que recién proclamó su independencia en el sureste de Asia. "[Estos problemas] siguen apareciendo en el mar de la China Meridional", lamentó la diplomática, asegurando que Washington está pendiente de la situación.


"Nikki Haley es miembro del Gabinete de Donald Trump. Un embajador ante la ONU tiene mucha más influencia en su país [EE.UU.] que en el nuestro [Rusia]... es muy divertido cuando una persona como ella es responsable de las Relaciones Exteriores en EE.UU.", comentó durante una entrevista Alexéi Stoliarov, que conforma el dúo humorístico junto con Vladímir Kuznetsov.

En su rol del líder polaco Morawiecki, (verdaderamente) investido hace poco más de una semana, los 'pranksters' pidieron a Haley comentarios sobre un ficticio escándalo de acoso sexual entre el actor Kevin Spacey y el presidente ucraniano Piotr Poroshenko -por quien se habían hecho pasar en otra llamada telefónica con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan-, pero la embajadora negó conocer sobre el escándalo y prometió indagar al respecto.