(España) - La Audiencia de Barcelona ha absuelto a Narcís Serra y a Adolf Todó y a toda la cúpula de Catalunya Caixa por haberse subido el sueldo a pesar de la quiebra de la entidad. El tribunal ha notificado en mano a los 41 acusados la sentencia este martes por la mañana.
Adolf Todó y Narcís Serra, en los extremos.
© Mané Espinosa
Adolf Todó y Narcís Serra, en los extremos.
El Tribunal no aprecia comportamiento delictivo ni en la decisión misma ni el proceso que lleva a la misma, por más que señala la evidente situación de recesión en la que se produjeron las decisiones, entiende que los informes existentes en la causa y las testificales acreditan la inexistencia de elementos que permitan tipificar los acuerdos perseguidos como delito.

El expresidente de la entidad, Narcís Serra, y el exdirector general Adolf Todó, se enfrentaban a penas de tres años de prisión por un delito de administración desleal en concurso con otro de apropiación indebida. A la salida del palacio de justicia, Serra ha declarado estar "muy contento" porque "se ha hecho justicia".

Los 41 acusados, incluidos Serra y Todó, quedan absueltos

En los últimos días se rumoreaba que el sentido de la sentencia podría ser absolutorio después de que durante el juicio la Fiscalía solicitara una rebaja de pena para toda la cúpula y dos peritos del Banco de España afirmaran que el prejuicio de la entidad se vio aminorado puesto que los sobresueldos fueron aprobados tras recibir las primeras ayudas públicas y ante la previsión de despedir a 1.300 empleados.

El texto desestima las acusaciones de los consejos de administración "en los que, en plena crisis económica, con notable reducción de los beneficios, se incrementa el salario de varios de los principales responsables".

La Audiencia no ve delito de administración desleal ni apropiación indebida

"Los hechos declarados probados no son constitutivos del delito de administración desleal ni del de apropiación indebida sostenido por las partes acusadoras", recoge la sentencia. Si bien reconoce que la decisión se tomó en una situación muy delicada, "el Tribunal no aprecia comportamiento delictivo ni en la decisión misma ni el proceso que lleva a la misma" y abunda en la "inexistencia de elementos que permitan tipificar los acuerdos perseguidos como delito".