Traducido por el equipo de SOTT.net

El presidente electo Donald Trump ha nominado a Matt Gaetz para ser el próximo fiscal general de Estados Unidos. Muchos estadounidenses están horrorizados y ofendidos por esta elección. A mí me parece uno de los mejores nombramientos hechos por Trump. Permítanme explicarles por qué. Y, por favor, tomen nota: es personal.
Matt Gaetz
© CopyrightMatt Gaetz, propuesto por Donald Trump para ser el próximo Fiscal General de los Estados Unidos
Acabemos con la parte fácil.

Sobre el papel, Matt Gaetz no está cualificado para ser el Fiscal General de los Estados Unidos.

Su currículum es escaso.

Y opera bajo una oscura nube de controversia que, en circunstancias normales, sería automáticamente descalificante.

Y añadiré esto: si Matt Gaetz es declarado penalmente culpable de cualquiera de las cosas que se le acusa de haber cometido, entonces queda automáticamente descalificado.

Pero aquí está el problema: no ha sido declarado culpable de nada.

Y en Estados Unidos, uno es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad ante un tribunal.

El Comité de Ética de la Cámara no es un tribunal de justicia.

Es, sin embargo, un órgano altamente politizado capaz de ser utilizado como arma para derribar a una de las figuras más polarizantes de la historia política moderna de Estados Unidos.

Hay quienes claman para que el Comité de Ética de la Cámara de Representantes haga público un informe que se había preparado en relación con varias acusaciones de conducta potencialmente ilegal por parte de Matt Gaetz.

No hay duda de que este informe fue preparado por los enemigos políticos de Matt Gaetz, tanto republicanos (recordemos que él solo derribó al presidente republicano de la Cámara, Kevin McCarthy) como demócratas.

Matt Gaetz ha renunciado a su escaño en el Congreso.

El Comité de Ética ya no tiene jurisdicción sobre Matt Gaetz.

Este informe politizado debería ser enviado a la papelera de la historia.

Si Matt Gaetz ha cometido un delito, entonces debería ser acusado ante un tribunal penal.

Si no, que se siente y se calle.

¿Por qué, se preguntarán, adoptaría tal postura?
larry sanchez cia
© CopyrightLarry Sanchez, antiguo enlace de la CIA con la Misión de EE.UU. ante las Naciones Unidas
En agosto de 1998, Larry Sánchez, el enlace de la CIA con la Misión de EE.UU. ante las Naciones Unidas, me informó que si dimitía de mi cargo de inspector jefe de armamento de la Comisión Especial de las Naciones Unidas (UNSCOM), el FBI me "daría por el culo" el resto de mi vida.

Dimití por una cuestión de principios, harto de años de interferencia estadounidense en la labor de desarme que mis compañeros inspectores de la UNSCOM y yo teníamos encomendada.

Larry Sánchez no mentía.

El mismo día que presenté mi dimisión, el FBI filtró a CBS News que me estaba investigando por espionaje a favor de Israel.

scott ritter un weapons inspector
Dan Rather, el presentador nocturno de la CBS, no dijo que la investigación del FBI estaba relacionada con el trabajo de enlace de inteligencia que yo realizaba en nombre de la UNSCOM, basado en un acuerdo alcanzado entre la CIA (sí, Larry Sánchez) y el presidente de la UNSCOM, Rolf Ekeus, en julio de 1995, y mantenido por Richard Butler cuando sustituyó al embajador Ekeus en el verano de 1997. La investigación del FBI se inició en 1996 a instancias de empleados descontentos de la CIA en el Grupo de Operaciones en Irak (IOG), que estaban enfadados por el acceso a la inteligencia israelí que estaba obteniendo a través de esta cooperación. El IOG abiertamente saboteó la cooperación entre la UNSCOM y el rey de Jordania en relación con la interceptación de dispositivos rusos de guía y control que yo había coordinado utilizando un chivatazo de inteligencia de Israel, e hizo lo mismo con una cooperación de inteligencia similar entre la UNSCOM y Rumanía, junto con el MI-6 británico y la inteligencia israelí, para bloquear un intento iraquí de comprar de forma encubierta una participación mayoritaria de una empresa aeroespacial rumana que fabricaba componentes para misiles.

El FBI me seguía desde 1995, poco después de que comenzara la cooperación con Israel. En el meollo del asunto estaba la película producida por los aviones espía estadounidenses U-2 que operaban en nombre de la UNSCOM mientras sobrevolaban Irak. Yo dirigía el proyecto U-2 para la UNSCOM en aquel momento, ayudando a dirigir los vuelos de los U-2 y coordinando con Estados Unidos la interpretación de la película. Sin embargo, la CIA no respondía a mis peticiones de mejores imágenes y analistas fotográficos especializados. Por ello, me puse en contacto con Israel para ver si podían ayudarme con la interpretación de la película y, como subproducto de esta relación, abrir sus archivos de inteligencia para responder a cualquier pregunta que surgiera del examen de la película.
u-2 spy plane saudi arabia
© CopyrightAvión espía U-2 de la Fuerza Aérea estadounidense en Arabia Saudí, 1991
Esto enfureció al IOG de la CIA, que me denunció al FBI, alegando que estaba entregando material clasificado a Israel.

El problema era que el IOG se equivocaba: la película en cuestión, marcada como "secreta" por la CIA, se desclasificaba automáticamente cuando se entregaba a la UNSCOM. Por lo tanto, aunque la película estaba marcada como "Secreta: entregable a UNSCOM", esta marca no tenía ningún peso legal, no estaba clasificada por el simple hecho de que el personal de UNSCOM que trabajaba con las imágenes no tenía habilitaciones de seguridad.

Cuando el FBI comunicó a Larry Sánchez en el verano de 1998 que iban a detenerme, Larry acudió al asesor jurídico de la CIA e hizo preparar una carta en la que se explicaba esto al FBI.

Esto significa que cuando dimití, el FBI sabía que no había ningún caso legal contra mí.

Y, sin embargo, dieron a conocer la existencia de la investigación a CBS News por razones políticas: para "darme por culo" por atreverme a dimitir en contra de los deseos del gobierno estadounidense.

Esta no es una obligación legal del FBI y, sin embargo, es exactamente el tipo de trabajo que realiza a diario en todo Estados Unidos: investigaciones por motivos políticos utilizando "pruebas" fabricadas para destruir las vidas de los ciudadanos estadounidenses que sean políticamente incómodos para los poderes fácticos.

Al final conseguí que el FBI retirara los cargos, pero no antes de que me imposibilitaran un empleo remunerado durante casi tres años y me costaran una fortuna en honorarios legales para contratar a un abogado capaz de enfrentarse al Distrito Sur de Nueva York.

El FBI se dedica a destruir vidas de estadounidenses respetuosos de la ley cuyo ejercicio de la libertad de expresión es considerado ofensivo por sus amos políticos.

El FBI me investigó por hacer un documental, In Shifting Sands (En arenas movedizas), que sostenía que Irak había sido desarmado por los inspectores de armas de la ONU. Como esta película defendía un argumento que contradecía los argumentos a favor de la guerra esgrimidos por el gobierno estadounidense, se me acusó de difamación.

Fue el FBI quien, en 2003, filtró a la prensa información sobre asuntos legales que habían sido desestimados por un juez y sellados por orden de un tribunal de Nueva York.

El objetivo de la filtración era volverme "radiactivo" para las organizaciones de noticias, de modo que no pudiera cuestionar públicamente los argumentos a favor de la guerra esgrimidos por el gobierno estadounidense en vísperas de la decisión de invadir y ocupar Irak.

El FBI me investigó en 2006 cuando me atreví a cuestionar las afirmaciones del gobierno de EE.UU. sobre el programa nuclear iraní.

En la actualidad, el FBI me está investigando en relación con mis esfuerzos para contrarrestar los esfuerzos del gobierno de EE.UU. para promover la rusofobia, acusándome de violar la Ley de Registro de Agentes Extranjeros simplemente porque viajé a Rusia y regresé a casa para informar al pueblo estadounidense de la verdad de lo que había presenciado.

El FBI se coordinó con el Departamento de Estado para confiscar mi pasaporte sin motivo, simplemente para impedir que siguiera viajando a Rusia.

El FBI ejecutó una orden de registro en mi domicilio el 7 de agosto de 2024, basándose en declaraciones falsas presentadas ante un juez federal para sostener la premisa de causa probable.
FBI raid scott ritter
© CopyrightAgentes del FBI retiran cajas que contienen el archivo de documentos del Autor sobre el desarme de Iraq
Durante la ejecución de esta orden de registro, el FBI se incautó de mi archivo de documentos de mi época como inspector de armamento de la UNSCOM, con el argumento de que los documentos claramente marcados como "Secretos: entregables a la UNSCOM" eran de algún modo material clasificado, a pesar de la carta de la CIA al FBI en la que se afirmaba lo contrario.

El FBI, junto con el Departamento de Estado, se ha coordinado con la Oficina del Presidente en Ucrania y con la inteligencia ucraniana para incluir mi nombre en tres listas "negras" distintas, marcándome para la muerte.

Mi delito: ejercer mi derecho a la libertad de expresión para ser crítico con la política de EE.UU. respecto a Ucrania.

El gobierno ucraniano me ha etiquetado como "terrorista de la información" a través de programas financiados en su totalidad por los contribuyentes estadounidenses y facilitados tanto por el Departamento de Estado como por el FBI.

Los culpables en cuestión dentro del FBI operan en la División de Seguridad Nacional.

Esta es la misma División de Seguridad Nacional que fabricó el caso de colusión rusa contra el presidente Trump en 2016: Operación Crossfire Hurricane (Huracán de fuego cruzado).

La misma División de Seguridad Nacional que plantó decenas de agentes encubiertos vestidos de civil en las multitudes el 6 de enero de 2021, lo que llevó a la toma del capitolio.

La misma División de Seguridad Nacional que allanó la casa de Trump en Mar-a-Lago, Florida.

La misma División de Seguridad Nacional que está encargada de investigar el atentado contra la vida del presidente Trump en Butler, Pensilvania, el pasado mes de julio, y que todavía no puede hacer una conclusión.

strzok fbi trump crossfire hurricane
© CopyrightPeter Strzok, el agente especial del FBI a cargo de la Operación Huracán de fuego cruzado
La División de Seguridad Nacional del FBI responde a la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia.

La División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia supervisa la persecución del Movimiento Nacionalista Negro Uhuru-3, utilizando FARA como una espada para castigarlos por la libertad de expresión políticamente inconveniente.

La División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia y el FBI son las mayores amenazas internas para el pueblo estadounidense y el concepto de Estado Constitucional de Derecho en la actualidad.

Matt Gaetz lo sabe.

Matt Gaetz ha destripado al Director del FBI, Christopher Wray, y al Fiscal General en funciones, Merrick Garland, durante las audiencias del Congreso.

Matt Gaetz es la única persona que tiene el motivo y la capacidad para enfrentarse a la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia y del FBI y conseguir justicia para el pueblo estadounidense cuya vidas ha dado un vuelco debido a sus actividades claramente ilegales.

En 1998, el FBI prometió "darme por el culo" por atreverme a denunciar la mala política estadounidense en Iraq.

Hoy, unos 26 años después, el FBI sigue trabajando para cumplir esa promesa.

El FBI aterroriza a diario a estadounidenses inocentes por el "delito" de decir cosas a las que sus amos políticos se oponen.

Matt Gaetz fue investigado por el FBI en relación con las acusaciones que son objeto del informe del Comité de Ética de la Cámara de Representantes.

El FBI no presentó cargos.

Matt Gaetz ha prometido pedir cuentas al FBI y al Departamento de Justicia por los delitos que han cometido contra él.

Por los crímenes que han cometido contra el presidente Trump.

Por los crímenes que han cometido contra el pueblo estadounidense.

Por los crímenes que han cometido contra mí.

Como ven, es personal.

No sólo para aquellos que se han visto directamente atrapados en los abusos cometidos por el FBI y el Departamento de Justicia.

Sino para todos los estadounidenses.

El FBI y el Departamento de Justicia, tal y como están organizados y funcionan actualmente, son un insulto para todos nosotros.

Son una afrenta a la Constitución.

Matt Gaetz quiere pedirles cuentas.

Y debemos hacer todo lo posible para darle la oportunidad de hacer precisamente eso apoyando su nominación como Fiscal General.

Estamos en medio de la Revolución Trump, y Matt Gaetz es tan revolucionario como ellos.