La misión arqueológica egipcio-dominicana, dirigida por Kathleen Martínez en colaboración con la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña, ha desvelado importantes hallazgos en el templo de Taposiris Magna, situado al oeste de Alejandría.
Bajo el muro sur del perímetro exterior del templo se desenterraron depósitos de cimentación que revelaron una gran cantidad de objetos funerarios y rituales del periodo ptolemaico tardío.
Mohamed Ismail Khaled, Secretario General del Consejo Supremo de Antigüedades (CSA), destacó algunos descubrimientos clave, como una estatua de mármol blanco de una mujer adornada con una corona real y una estatua de medio cuerpo de un rey con el tocado de Nemes.

La misión también descubrió 337 monedas, muchas de ellas con la imagen de la reina Cleopatra VII, junto con cerámica ritual, lámparas de aceite, recipientes de piedra caliza, estatuas de bronce y otros artefactos. Entre ellos había un anillo de bronce dedicado a la diosa Hathor y un amuleto con forma de escarabajo en el que estaba inscrita la frase: «La Justicia de Ra se ha levantado». Estos descubrimientos, junto con fragmentos de cerámica y vasijas, han datado la construcción del templo en el siglo I a.C.

Otros hallazgos incluyen una gran tumba con 20 cámaras y otra tumba bajo el antiguo faro de Taposiris Magna. Esta última contiene tres salas, una de las cuales albergaba nueve estatuas de mármol de medio cuerpo y diversos artefactos.
Las excavaciones submarinas preliminares en torno a las partes sumergidas del templo de Taposiris Magna revelaron esqueletos humanos y una gran colección de cerámica. Estos hallazgos subrayan la importancia cultural e histórica del yacimiento, que sigue ofreciendo información sobre el rico pasado de la región.




Comentarios del Lector
a nuestro Boletín