Un nuevo estudio de laboratorio ha aprovechado un aspecto único del metabolismo del glioblastoma para aumentar la eficacia de la quimiorradiación, volviendo las propiedades del cáncer en su contra.

Los investigadores responsables del trabajo creen que este cambio en la dieta aprovecha una vulnerabilidad metabólica clave del cáncer, y su trabajo demuestra que este enfoque prolonga la supervivencia en ratones cuando se utiliza en combinación con la terapia de quimiorradiación.
Las células sanas del cerebro necesitan combustible para mantener su amplia lista de funciones, como la señalización eléctrica y la liberación de mensajeros químicos. Las células cancerosas se deshacen de estos procesos normales al reconfigurarse para convertirse en "células divisorias profesionales", según el coautor del estudio Costas Lyssiotis, profesor de oncología en la Universidad de Míchigan.













Comentario: Es un trabajo interesante, pero parece que se les ha escapado lo más obvio: ¿Por qué no empezar por eliminar el exceso de azúcar en todas sus formas (carbohidratos y azúcares simples) de la dieta del paciente y luego supervisar los resultados? Oh, espera, ya se ha hecho: