Traducido por el equipo de SOTT.net

© CopyrightCÉSAR CONTRA CATÓN
La patología política originalHa pasado mucho tiempo desde mi última publicación sobre César. Demasiado tiempo.
Pero cuando miro a mi alrededor, todo lo que veo son vibraciones de Catón, y eso significa que es el momento.
Todos adquirimos al menos algunas de nuestras interpretaciones de los acontecimientos actuales y nuestros juicios personales sobre las figuras públicas contemporáneas a través de algún tipo de ósmosis ideológica automática. Muchas personas adquieren todas sus opiniones de esta manera. La idea aparece completamente formada en sus mentes y simplemente la aceptan, asumiendo que es el producto de su propio discernimiento excepcional y de una lectura atenta de la realidad. De hecho, se ha formado a lo largo de años de repetición propagandística nada sutil de personas en su mayoría anónimas, de carácter y juicio aún menos notables
1.
La propaganda es tan omnipresente, y las opiniones alternativas son tan vociferantemente rechazadas y desterradas del ámbito del discurso público aceptable, que todo el mundo "sabe" que la interpretación
x es cierta y que el contemporáneo
y es un mal tipo. Si tienes la más mínima sospecha de que
x podría no ser cierto, o de que
y podría no ser tan malo como todo el mundo cree, sigues estando atrapado. En un debate político, te encontrarás diciendo sin pensarlo: "No digo que
x sea un buen tipo, es un matón, pero...". Porque atreverse a decir que
y es bastante bueno, considerando todas las circunstancias, probablemente provocará una reacción histérica y exagerada por parte de tu interlocutor.