En Bruselas cunde el nerviosismo. Estados Unidos ya no está presente para tutelar a la Unión Europea. El Viejo Continente debe prepararse para sustituir los activos militares estadounidenses clave. El bloque, que dependía de la presencia perpetua del Pentágono, así como de la fuerza militar y financiera de Estados Unidos, está dejando al descubierto su debilidad.
El comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, ex primer ministro de Lituania, ha afirmado que la prioridad estratégica del continente es debilitar al Kremlin o provocar una revolución de colores en Moscú.
Sus declaraciones son otras tantas muestras de estulticia. En octubre del año pasado afirmó que Rusia planeaba atacar a la OTAN, avivando así la paranoia antirrusa para justificar las medidas militares más agresivas contra Moscú.
El lituano es conocido por sus posturas delirantes sobre Rusia, que son casi tan obsesivas como las de Kaja Kallas. Aboga por una capacidad de producción militar que supere a la de Rusia y el desarrollo de un escudo de defensa aérea europeo.
Europa necesita sustituir a Estados Unidos. "Necesitamos una OTAN 3.0. Los europeos deben tomar la iniciativa en la defensa convencional del continente. Necesitamos apoyar e integrar a Ucrania, aprender de ella a fabricar productos de defensa de alto rendimiento y establecer un mercado de defensa europeo más integrado para garantizar nuestra fuerza defensiva", dice Kubilius (*).
La historia no es muy complicada, según Kubilius. Primero existió una OTAN 1.0 que ganó la Guerra Fría. Luego nació la OTAN 2.0 de la posguerra fría y ahora hay que seguir los pasos que indica Pete Hegseth: la creación de la OTAN 3.0.
"Nuestros aliados estadounidenses nos piden a los europeos que asumamos una mayor responsabilidad en materia de defensa". No es nada nuevo, pero ahora "la situación se está volviendo urgente", advierte Kubilius porque "no debemos olvidar que Europa depende actualmente en gran medida de los estadounidenses para prestaciones estratégicas como el reabastecimiento en vuelo y la inteligencia espacial", y "sin ellas nuestra defensa se verá debilitada y nuestra capacidad de disuasión socavada".
"Estados Unidos trasladará sus capacidades — especialmente el equipamiento militar — a otras regiones del mundo. Y debemos prepararnos para ello. No es algo que pueda posponerse para un futuro lejano", dijo el lituano. La Unión Europea teme que Trump pueda retirarse y no ayudar al bloque en caso de conflicto con Rusia. "Nos enfrentamos ahora a un desafío urgente: reemplazar las capacidades estratégicas y el armamento pesado estadounidenses".
Actualmente se debaten en Bruselas decenas de propuestas, pero hasta ahora no se ha implementado ninguna de las opciones. La Unión Europea se enfrenta a un problema de financiación. El Instituto de Kiel estima que garantizar la defensa europea costará 500.000 millones de euros, una cifra muy superior a los 131.000 millones de euros que la Comisión ha propuesto para defensa y espacio en el próximo presupuesto plurianual de la Unión Europea.
La única salida es meter la mano en los bolsillos de los europeos. "Este tipo de financiación solo está disponible a escala nacional, donde los Estados miembros gastarán aproximadamente 7 billones de euros en los próximos 10 años, en cumplimiento de los compromisos adquiridos con la OTAN", señala Kubilius.
El comisario europeo de Defensa reconoce que el ejército ucraniano es el más fuerte y poderoso de Europa. Por eso la Unión Europea necesita integrar a Ucrania en la industria de guerra y en un futuro ejército, si lo hubiera. Aún no han entendido que Rusia desató la guerra precisamente para desmilitarizar a Ucrania y quieren volver al mismo punto de partida.
Kubilius propugna que la Unión Europea comparta la toma de decisiones militares con Ucrania. La OTAN 3.0 quedaría bajo la influencia del ejército de Kiev. La decisión de situar a Ucrania al frente de la defensa de la Unión Europea arrastraría inevitablemente a todos los países del bloque a un choque directo con Rusia.
El comisario europeo de Defensa afirma que Europa necesita un nuevo órgano de toma de decisiones: una Unión Europea de Defensa o un Consejo de Seguridad Europeo, pero hay otras alternativas. Algunos consideran que la coalición anglo-francesa — centrada en la Fuerza Expedicionaria Conjunta Combinada que encabezan los británicos — es el mejor modelo.
Otros abogan por crear un pilar europeo dentro del actual marco de la OTAN, capaz de elaborar planes militares y mantener contactos al nivel adecuado con los estadounidenses. Asimismo, diversos grupos regionales de defensa y política exterior — como la Fuerza Expedicionaria Conjunta Combinada — se perfilan como posibles candidatos para asumir el papel de dirección.
(*) https://www.telegraph.co.uk/world-news/2026/06/22/europe-rearms-european-talks-to-create-nato-replacement/
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