Traducido por el equipo de SOTT en español

Mientras el conflicto en Ucrania sigue y las conversaciones de paz entre Putin y los líderes de Europa del este (Merkel y Hollande) continúan, es importante fijarse en los actores/intereses económicos que se están beneficiando del conflicto y cambio de régimen en Ucrania y cómo esto se compara con las situaciones de Siria, Libia e Iraq.
Putin
© Presidential Press and Information OfficePutin en la conferencia de prensa posterior a las conversaciones ruso-húngaras.
Existen perspectivas e intereses de estos conflictos que se reportan muy poco en los medios masivos del occidente y que muchos no buscan porque están demasiados fijados en los dramas humanos y políticos. Por ejemplo, los medios masivos pasan tanto tiempo vilipendiando a un sólo enemigo, ya sea Putin en la situación de Ucrania, Assad en Siria, Gaddafi en Libia o Sadam Hussein en Iraq etc. que no examinan de forma crítica cómo actores externos pueden explotar o aumentar tales conflictos para asegurarse acceso al petróleo, preparar el camino para préstamos destructivos del FMI, o para aplastar políticas domésticas que socaven los intereses imperialistas extranjeros.

En los medios occidentales, existe un falso binario peligroso; donde la oposición a las agendas corporativas e imperialistas occidentales para una región en concreto equivale a la defensa de "hombres malos" como Putin o Gaddafi, por ejemplo. Esto forma parte de lo que yo llamo política de distracción o política de asociación, cuando alguien se opone a las políticas neoliberales e imperialistas -- como los préstamos del FMI con condiciones de austeridad que podrían empobrecer y destrozar una nación, su gente y su agricultura - se les acusa de estar "defendiendo a ciertos tiranos" (como los definen en Occidente).

Putin Hitler
© TimeUn insulto para las personas que aún son capaces de pensar por sí mismas.
En el caso del cambio de régimen y el conflicto relacionado en Ucrania, los medios occidentales están tan obsesionados con la demonización del Presidente Ruso Vladimir Putin por su 'anexión' de Crimea que poca atención se ha prestado a lo que JP Sottile llama "la anexión corporativa de Ucrania." Con respecto al plan económico para el país Sottile comenta que, "para empresas estadounidenses como Monsanto, Cargill y Chevron, hay una mina de oro de beneficios para sacarse de la explotación de energía y agricultura."

Algunos legisladores europeos ven el conflicto ucraniano como una pantalla de humo para permitir que las empresas agro químicas y de biotecnología, financiadas por el FMI/Banco Mundial/Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo roben las tierras ucranianas con su alto valor. La política de distracción que rodea el conflicto en Ucrania - es decir, el occidente contra el malvado Vladimir Putin, esconde la realidad de las tomas masivas de tierra que enriquecerán las corporaciones occidentales de agricultura mientras aumentan las prácticas tóxicas como los productos transgénicos. Ahora que han echado a Yanukovych, el nuevo gobierno de Ucrania ha aceptado reformas de austeridad a cambio de "ayuda" del FMI y el Banco Mundial. En adición al impacto devastador que estas reformas tendrán sobre los niveles de pobreza y nivel de vida de los ucranianos, las medidas de austeridad permitirán que las corporaciones eviten las restricciones duras que Europa ha mantenido hasta ahora sobre la producción de los transgénicos. Como explica Lendman, desde hace mucho tiempo, Ucrania se ha considerado como la "cesta de pan" de Europa. Sus "ricas tierras oscuras son muy valoradas e ideales para cultivar cereales". Con un tercio de la tierra cultivable de Europa, su potencial es enorme, y por lo tanto, los gigantes de la agricultura occidentales quisieran hacerse con ellas para seguir aumentando sus ya enormes beneficios mientras alteran y envenenan los alimentos de la región. Para muchos analistas, estas perspectivas económicas influyen mucho sobre el conflicto en Ucrania.

Esto nos recuerda a los motivos por la invasión del 2003 de los EEUU en Iraq y la "guerra sobre el terror". Ahora se sabe bien que la administración de Bush mintió sobre Saddam Hussein—el anterior aliado de los EEUU y compañero (en crímenes) de guerra convertido en enemigo público número uno—y como tenía armas de destrucción masiva como pretexto para invadir el país. Como explico en un libro que sale próximamente, los motivos por la invasión de Iraq fueron principalmente y sin duda económicos; las mega corporaciones estadounidenses ganaron contratos enormes—principalmente pagados por los impuestos de los trabajadores estadounidenses—para "reconstruir" un país (es decir, infraestructura, privatizaciones de los servicios públicos, etc) que los militares estadounidenses acababan de destrozar. En adición a los contratos de restauración, empresas como Halliburton y Chevron sacaron enormes beneficios del petróleo. La misma corporación de Halliburton cuyo anterior jefe ejecutivo había sido el ex Vice Presidente Dick Cheney, supuestamente ganó $39,500 millones en la guerra de Iraq.

De forma parecida, la intervención de la OTAN en Libia también fue principalmente por motivos económicos. Como Saddam, Gaddafi era un aliado—y anteriormente un enemigo—del occidente que había vuelto a caer en desgracia antes de la rebelión del 2011 en su contra. Mientras los EEUU de forma hipócrita afirmaban que la intervención de la OTAN ahí fue por motivos humanitarios, muchos analistas sienten que tenía más que ver con la protección del petróleo y el sistema monetario global. De hecho, como explica Newman, el régimen de Gaddafi fue de ser "un modelo" y un "aliado importante" para Occidente a ser un enemigo y un objetivo para un cambio de régimen en un periodo de unos pocos de años. Este repentino cambio en su popularidad puede tener algo que ver con el plan de Gaddafi de "dejar de vender el petróleo de Libia en dólares estadounidenses — un plan que habría sido "especialmente devastador para la economía estadounidense y el dólar americano".


Comentario: El plan de Gaddafi habría fortalecido mucho a África y hubiera sido un golpe devastador para el sistema de deuda occidental. Para más información vea:

También, se ha notado que el plan de intervención para Siria también estaba/está basado en intereses económicos (petróleo) y no por derechos humanos. En su análisis de la situación, Nafeez Ahmed explica que la violencia y la matanza de civiles - por ambos partidos del conflicto - está "siendo explotada en una geopolítica para controlar el petróleo y conductos de gas de Medio Oriente". Su informe hace referencia a varias fuentes oficiales, incluso documentos gubernamentales filtrados, oficiales jubilados de la OTAN y el anterior Ministro de Asuntos Extranjeros, Roland Dumas, para demostrar cómo la situación en Siria está muy vinculada con aspiraciones occidentales de controlar el petróleo y los conductos de gas del Medio Oriente, incluso como los EEUU y el Reino Unido estaban entrenando a las fuerzas de oposición sirias desde el 2011 para causar el colapso del régimen sirio "desde dentro".

Mientras una toma de petróleo es un gran factor en Iraq, Libia y Siria (además de proteger el dólar y los bancos europeos, como en el caso de Libia), en Ucrania se trata principalmente de tomas de tierras y los planes de las empresas de agricultura masiva de Occidente —ya puestos en marcha con un préstamo condicional del FMI de $17,000 millones—a cambio de las ricas y fértiles tierras del país.

Un dato muy interesante , que señala Joyce Nelson del Ecologist, que a finales del 2013, el actual Presidente de Ucrania, Viktor Yanukovych, rechazó un acuerdo de asociación con la UE que venía con un préstamo del FMI de 17,000 millones. En vez de éste, optó por un paquete de ayuda ruso que valía 15,000 millones e incluía un descuento en el gas natural ruso. Como explica Nelson, "su decisión fue un factor importante en las protestas que llevaron a su eliminación de su puesto en febrero y la crisis subsecuente". Esto significa que el actual préstamo del FMI y sus condiciones económicas voraces estaba en la mesa antes de que echaran a Yanukovich y que el cambio de régimen en el país hizo posible, de forma muy conveniente, que se aceptara el préstamo del FMI.

Además de abrir las ricas tierras de Ucrania a los gigantes de la agricultura y transgénicos occidentales, los préstamos del FMI suelen ir acompañados de condiciones estrictas de austeridad en el formato de programas de ajustes estructurales (SAP por sus siglas en inglés). Estos programas, obligan a la nación que está solicitando el préstamo a reestructurar su economía con recortes de gastos públicos y subvenciones en los sectores como el empleo, la salud y la educación y también resultan en la privatización de los servicios como la salud. Si estas condiciones del FMI se aplican en Ucrania, destrozarán y empobrecerán el país.

Este tipo de asuntos políticos y económicos apenas son cubiertos por los medios masivos occidentales. Mientras continúa el conflicto en Ucrania y los medios occidentales se enfocan principalmente en los dramas humanos y políticos del conflicto, y el acuerdo de paz Minsk 2, uno sólo puede esperar que el pueblo ucraniano no sufra el mismo destino político y económico que el pueblo de Iraq, Siria o Libia.