Una extensa investigación destapa la mentira detrás de la supuesta eficacia y transparencia de los ataques de la coalición en Irak

injured child Iraq Irak niño herido
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Un niño herido en Irak
Desde que comenzó en agosto de 2014 la guerra liderada por EEUU contra el Estado Islámico, los norteamericanos se han jactado de su precisión. "Las fuerzas estadounidenses y de coalición trabajan arduamente para ser precisos en los ataques aéreos. Por eso, están llevando a cabo una de las campañas aéreas más precisas en la historia militar", destacó con orgullo el mayor Shane Huff, portavoz del Comando Central.

Hasta la fecha, la coalición liderada por Estados Unidos ha realizado más de 27.500 ataques aéreos en Irak y Siria, todos bajo un preparación estricta y altamente tecnológica. Los blancos se eligen meticulosamente basándose en datos de inteligencia, los ángulos de ataque se calibran al milímetro y un equipo de abogados revisa el plan antes de ejecutarlo. Luego, el Departamento de Defensa publica los vídeos de los ataques para demostrar la transparencia de esta nueva guerra. Según informes del Pentágono, en su guerra aérea contra ISIS se han producido 14.000 ataques que han matado a solo 89 civiles. Las guerras ya no son Vietnam ni Afganistán. Aquí los "daños colaterales" son mínimos.

Al menos, eso es lo que dice la versión oficial.

Durante 18 meses, dos periodistas de The New York Times han trabajado para demostrar que los datos transparentes del Gobierno norteamericano esconden una verdad mucho más opaca. ¿El resultado? Un extenso reportaje en el que descubren que Estados Unidos mata hasta 31 veces más civiles de los que afirma.

Mientras la coalición explica que hay un civil muerto en cada 157 ataques, el reportaje de The New York Times desvela que, en realidad, la tasa es de un civil muerto por cada 5 ataques aéreos. "Está tan lejos de las afirmaciones oficiales que, en términos de muertes civiles, esta puede ser la guerra menos transparente en la historia reciente de Estados Unidos", explican Azmat Khan y Anand Gopal, los periodistas encargados de la investigación.

Para sostener su hipótesis, los periodistas viajaron desde abril de 2016 hasta junio de 2017 por casi 150 poblaciones en áreas controladas por ISIS en el norte de Irak. Allí, la coalición había atacado objetivos vinculados con el grupo terrorista. Hablando con civiles averiguaron que la precisión de Estados Unidos fallaba regularmente. Los investigadores no pudieron encontrar ningún objetivo notable de ISIS en casi la mitad de las zonas que visitaron.

"No estamos contentos con eso", declaró a los periodistas Khan y Gopal el coronel John Thomas, portavoz del comando militar que supervisa la guerra . "Pero estamos bastante seguros de que hacemos lo mejor que podemos para tratar de limitar estas cosas", añadió.

¿Lo peor de todo? La opacidad de EEUU hace dudar sobre cuántos civiles mueren en otros conflictos como la lucha contra el ISIS en Siria y por otro lado la matanza de civiles podría beneficiar al grupo terrorista en su propio reclutamiento.