Al menos 319 personas han perdido la vida en la República Democrática del Congo (RDC) como consecuencia de una nueva ola de la epidemia de ébola.

ébola en Beni
© AFP
Los trabajadores de Salud trasladan el cuerpo de un afectado por el virus de Ébola en la ciudad congoleña de Beni, 13 de agosto de 2018.
El número de los afectados por el virus de Ébola en el país africano ha aumentado a 542 personas, de las cueles 319 han muerto. También, 51 personas actualmente están bajo investigación por sospechas de infecciones, según datos actualizados recientemente por la Organización Mundial de Salud (OMS).

Tres ciudades altamente pobladas se encuentran en el foco de la infección y también afecta a zonas castigadas por conflictos armados, algo que complica las labores sanitarias. El brote se ha producido en un área previamente liberada de la cepa.

El brote, el más letal que ha tenido la RDC y el segundo más grande del mundo, se declaró el pasado 1 de agosto y afecta a dos de las provincias más aquejadas por la violencia del país, Kivu del Norte e Ituri.

Se trata del segundo brote declarado en 2018 en RDC -sólo ocho días después de que el ministro congoleño de Sanidad, Oly Ilunga, proclamase el fin de la anterior epidemia, en el oeste del país- y el peor de la historia de RDC en relación al número de contagios y de muertes.

La epidemia de ébola, se desencadenó en Guinea en diciembre de 2013 y es la más grave en África occidental desde su identificación en 1976, en África central.

Los síntomas de ébola incluyen la aparición repentina de fiebre, debilidad, dolor muscular, dolores de cabeza y dolor de garganta. Con el paso del tiempo, se presentan cuadros de vómitos, diarrea, alteración de la función renal y hepática.