
Las piscina de desactivación y enfriado del reactor 3 contiene 566 unidades de combustible nuclear, voluminosas piezas que deben extraerse antes de realizar el resto de tareas en el edificio, que sufrió una importante explosión.
El edificio del reactor 3 se transformó tras el accidente en una selva de chatarra, que hubo que evacuar. La piscina, situada en lo alto, también estaba llena de todo tipo de desperdicios.

Los preparativos tomaron más tiempo de lo previsto.
"Al principio creíamos que podríamos comenzar la retirada a finales de 2014, pero había muchos desperdicios y tuvimos que actuar con prudencia debido a la radioactividad", explicó a la AFP una portavoz de Tokyo Electric Power (Tepco).
Tepco comenzará por retirar las siete unidades no utilizadas, que en teoría presentan menos riesgos. El resto de operaciones llevarán más tiempo.
La retirada del combustible de las piscinas de los reactores 1 y 2, los otras dos unidades cuyos núcleos entraron en fusión, comenzarán como pronto en 2023.
La central de Fukushima Daiichi, situada unos 220 km al noreste de Tokio, quedó inundada el 11 de marzo de 2011 por un enorme tsunami tras un potente sismo.
La alimentación eléctrica de los circuitos de enfriamiento se cortó, lo que provocó la fusión de los núcleos de tres de los seis reactores del sitio y violentas explosiones debido a la acumulación de hidrógeno por reacción química en el edificio que cubría las unidades en las que se encuentran las piscinas.





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