Después de que el presidente serbio, Aleksandar Vucic, declarara que Ucrania tendrá que aceptar eventualmente las propuestas de Vladímir Putin, un parlamentario ucraniano lanzó una amenaza de "reeducar" a Serbia.
Aleksandar Vucic
© Ministerio de Exteriores de Rusia
En particular, el diputado de la Rada Alexéi Goncharenko afirmó que Ucrania intervendrá en el proceso de eurointegración de Serbia a modo de "proceso de reeducación difícil y desagradable para los serbios". Por su parte, el ministro de Interior del país balcánico, Aleksandar Vulin, no tuvo pelos en la lengua a la hora de responder.
"Sé hasta qué punto les molesta que Serbia tenga un líder libre y valiente y todos los serbios [tienen] a su presidente. También sé que nosotros, los serbios, nos enorgullecemos de Vucic, porque nosotros mismos lo elegimos. En Serbia los presidentes se eligen en elecciones libres y no se proclaman en las plazas o en el Maidán", dijo Vulin a Sputnik.
Así mismo, el alto funcionario destacó que Serbia no será reeducada por los seguidores del líder ultranacionalista Stepán Bandera o de los nazis croatas. Por su parte, el presidente Vucic se limitó a desearle todo lo mejor a Ucrania y a su pueblo.
"Les deseo a Ucrania y al pueblo ucraniano todo lo mejor, y, en cuanto a la venganza de los croatas, que hagan su trabajo", dijo el mandatario.
El consejo de Vucic para evitar el infierno sobre la Tierra

El parlamentario ucraniano Goncharenko se vió ofendido por las declaraciones del presidente serbio que en una entrevista afirmara que una vez cumplidos los objetivos de Rusia y se llegue a la línea de defensa entre Slaviánsk, Kramatorsk y Avdéyevka, Vladímir Putin hará una propuesta. "Si ellos [Ucrania y Occidente] no la aceptan, y no tienen la intención de hacerlo, acabaremos en un infierno", dijo Vucic.

Después, el legislador ucraniano lanzó una amenaza en su canal de Telegram, en la que dijo que Ucrania no se olvidará de Serbia y sus aspiraciones de unirse a la Unión Europea.

"Creo que nosotros y los hermanos croatas vamos a observar y recordar, recordar, recordar. El proceso de reeducación es difícil y será desagradable para los serbios, pero está a nuestro alcance", agregó Goncharenko.A pesar de estas osadas declaraciones, los expertos coinciden en que no tienen un peso real y que Ucrania en realidad no tendrá herramientas para hacer realidad dichas amenazas.