Traducido por el equipo de Sott.net

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, instó el 4 de agosto a una reunión de conservadores estadounidenses en Texas a unir fuerzas con los conservadores húngaros en 2024 para recuperar las instituciones en Washington y Bruselas de manos de los liberales.

Orban
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El primer ministro húngaro Viktor Orban habla en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Dallas, el 4 de agosto de 2022

Orban dijo que Hungría y su gobierno estaban "bajo el asedio de los liberales progresistas"
a los que acusó de intentar separar la civilización occidental de sus raíces cristianas, mientras que las políticas pro-familia de su gobierno, la postura anti-inmigración y el rechazo a la ideología de género se resisten a esos esfuerzos.

En su intervención en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Dallas, Orban dijo:
"Esta guerra es una guerra cultural. Tenemos que revitalizar nuestras iglesias, nuestras familias, nuestras universidades y nuestras instituciones comunitarias."
Orban también dijo que Estados Unidos necesita un líder fuerte para negociar un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra en Ucrania.
"Sólo un líder fuerte puede negociar la paz. Necesitamos unos Estados Unidos fuertes con un líder fuerte".
Orban no se refirió específicamente al ex presidente estadounidense Donald Trump, quien ha insinuado que se presentará de nuevo a la presidencia en 2024. Él y Trump mantuvieron relaciones cordiales cuando Trump estaba en el cargo, y el líder húngaro apoyó a Trump de cara a las elecciones presidenciales estadounidenses de 2020.

Orban ha sido ampliamente criticado en Europa, más recientemente por los comentarios que hizo sobre la mezcla racial, que fueron condenados como racistas y con raíces en la ideología nazi. Dijo a los asistentes al CPAC que quienes le acusaban a él o a su gobierno de racismo eran "idiotas". Dijo que su gobierno había adoptado una política de "tolerancia cero" con el racismo y el antisemitismo.

El nacionalista de derechas también ha sido criticado por los líderes de la Unión Europea, que dicen que ha socavado la democracia con medidas que restringen la inmigración y dan a su gobierno el control de los medios de comunicación y las organizaciones no gubernamentales.

Orban, que fue reelegido para un cuarto mandato consecutivo en abril, dijo que hay mucho en juego para 2024. Además de las elecciones en Estados Unidos, los europeos votarán ese año sobre los escaños del Parlamento Europeo. "Estos dos lugares definirán los dos frentes en la batalla por la civilización occidental", dijo Orban.