"Para nosotros, las visitas de personas famosas son extremadamente valiosas", dijo el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, el 7 de agosto luego de recibir en Kiev a la actriz de Hollywood Jessica Chastain.
Zelenski Chastain
© Presidencia de Ucrania
En uno de los retratos que se generaron después de la reunión, Chastain y Zelenski posan ante la cámara sonriendo, mientras que en otro la actriz muestra un gesto grave, preocupado, mientras conversa con el presidente en el marco de la operación militar especial que Rusia sostiene en territorio ucraniano desde el 24 de febrero de 2022.

Esta visita hollywoodense se suma a otros actos vinculados a la farándula que ha operado el dirigente ucraniano, como su aparición en la revista de moda Vogue junto a su esposa, Olena Zelenska, donde posaron para componer imágenes estilizadas en medio de objetos calcinados.

Zelenski también ha salido en la portada de la revista Time o bien se entrevistó con el director creativo de la firma de moda lujosa Balenciaga, Demna Gvasalia, para luego designarlo embajador honorario del programa Ukraine Recovery (recuperación de Ucrania, en español), que gestiona apoyos a ucranianos desplazados por el conflicto.

El actor de comedia Ben Stiller, por ejemplo, también acudió a Kiev para reunirse con el presidente de Ucrania, a quien calificó de heroico y asombroso.

Sputnik conversó con la internacionalista Michelle Balderas, integrante del Grupo de Estudios sobre Eurasia (GESE) y egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para indagar en los significados de estas estrategias comunicativas del presidente.


Confundir la realidad y la ficción

Volodímir Zelenski comenzó su carrera política como actor de una serie de televisión estrenada en 2015, Servidor del pueblo, donde representaba a un profesor de historia que decide postularse como presidente de Ucrania para combatir la corrupción del sistema y los malos manejos de los políticos tradicionales, recuerda Balderas.
"Se fue construyendo también desde esos momentos una idea bastante ficticia sobre quién era Zelenski, de pronto se perdía un poco el sentido de quién era el actor; o sea, quién era el personaje y quién era Zelenski", apunta.
En la última temporada del show televisivo, simultáneamente el actor interpretaba al presidente de Ucrania y fuera de la filmación se postulaba para convertirse en el mandatario del país europeo, recuerda la analista.

La última emisión de Servidor del pueblo se dio el 28 de marzo de 2019 y Zelenski se convirtió en presidente del país europeo el 21 de abril del mismo año.
"La comunicación política ha sido un tema fundamental durante todo el gobierno de Zelenski y por supuesto que después de este conflicto no ha sido la excepción", añade Balderas.
Una guerra mediática desde el inicio

Uno de los factores que evidencia que el conflicto entre Rusia y Ucrania tiene una importante dimensión mediática es la censura impuesta desde Occidente contra medios rusos como Russia Today (RT) y Sputnik, considera la internacionalista, difíciles de encontrar en primeras búsquedas a través de herramientas como Google o en otras plataformas de comunicación.
"No es nuevo tampoco el hecho de que Zelenski ha estado utilizando a algunos personajes, celebridades o medios de comunicación occidentales para hacer notar su presencia o para tratar de, en sus palabras, visibilizar el conflicto en Ucrania, cuando ha sido el conflicto más visible en los últimos meses", apunta la maestrante en relaciones internacionales.
Es en esa lógica que se inscribe la visita a Kiev de la última ganadora del premio Óscar a mejor actriz, recuerda, donde además Chastain y Zelenski acordaron una cooperación para recaudar fondos en favor de Ucrania.
"No deja de ser una actriz de Hollywood que, si lo vemos en términos políticos, tal vez no tendría mucho que estar haciendo en un territorio que es un espacio en conflicto actualmente, y también parece difícil imaginar que el presidente de un país que se encuentra actualmente en conflicto se haga espacio para poder reunirse con una actriz, o varias, porque ha habido por ahí algunas otras celebridades que se han presentado en Ucrania", analiza.

Comentario: Una actriz de Hollywood no iría a Ucrania si en serio estuviese bajo un ataque constante de Rusia. Este evento traiciona la veracidad de la narrativa que se presenta en Occidente sobre lo que ocurre en el país.


La emotividad patriótica en las redes sociales

El Gobierno de Ucrania ha sido muy consciente de la importancia de las redes sociales en el abordaje del proceso histórico que vive el país en su conflicto con Rusia, apunta la internacionalista.

El equipo de Zelenski, agrega, se alimentó del ejemplo de la elección presidencial de Donald Trump en Estados Unidos, que en su camino a la Casa Blanca hizo protagónicas a las redes sociales.

Siguiendo su ejemplo, estas vías se acompañan del uso de bots, periodismo poco riguroso, generación de noticias falsas, todos factores que complican en la audiencia la identificación de datos veraces y donde además juega un papel importante la posverdad, acusa la universitaria.

Niños llorando, menores de edad recibiendo a sus soldados, familias enteras dejando el país, el mandatario tomándose selfies con militares heridos y recorriendo camillas de hospital, una bandera de Ucrania enmarcada al fondo del agujero de un cristal roto son algunas de las imágenes divulgadas por la oficina de prensa de Zelenski.
"Todas estas imágenes patrióticas, nacionalistas, de compasión, son las que han estado permeando en las redes sociales, en internet, en las televisoras, en general en todos los medios de comunicación", enumera.
Balderas subraya que con esto no quiere decir que en el conflicto entre Kiev y Moscú no haya una crisis humanitaria real, sino que, por el contrario, la delicadeza de la situación vuelve preocupante la estrategia comunicativa de Zelenski y su equipo.

Esta apelación a la emotividad y sus efectos queda evidenciada, desarrolla Balderas, en las fotografías divulgadas en la revista Vogue, donde la pareja presidencial exhibe rostros preocupados, absortos.
"Se termina por fetichizar el sentido de la guerra, el sentido del conflicto, lo que implica la cantidad de desplazados que han estado surgiendo desde febrero y que continúan saliendo del país y que continúan abandonando sus hogares y sus vidas enteras", dice.
Polarización absoluta entre los buenos y los malos

La censura con que Occidente ha tratado a medios de comunicación no hegemónicos, apunta Balderas, conduce a una polarización absoluta que trata de sectorizar el conflicto entre buenos y malos.

Las apariciones de Zelenski junto a actores reconocidos, agrega la universitaria, se acompañan de otras estrategias en busca de apuntalar su relato personal, su imagen pública, como que ahora el mandatario prácticamente siempre se muestra en vestimenta militar.

"Trata de mostrar una imagen como muchísimo más seria, más dura", pondera Balderas.

No obstante, estos esfuerzos, su legitimidad probablemente se ha desgastado de manera significativa entre el inicio del conflicto y hoy, considera.
"Quizás al principio había muchísima más empatía por parte en general de la opinión pública hacia su Gobierno, a la manera en la que estaba manejando la situación, un poco en este sentido también de victimismo ya hacia su Gobierno o hacia el pueblo ucraniano", en realidad el más afectado, declara Balderas.
"Pero últimamente las acciones que ha tomado o que ha llevado a cabo, como esta aparición en la revista, que me pareció un error garrafal, no sé si esto, contrario a lo que quizás ellos hubieran esperado, vaya a aportar a su imagen o a su buena reputación, más bien yo pensaría que sí se está desgastando esta imagen suya, al menos frente a la población en general", concluye la analista.