Un columnista del medio recomienda a la Comisión Europea y a su presidenta decir la verdad a los ciudadanos del bloque comunitario sobre el invierno que les aguarda, el cual "requerirá solidaridad" de su parte para evitar apagones.
Neckarwestheim nuclear plant
© Thomas Niedermueller / Gettyimages.ru
La central nuclear de Neckarwestheim, en Alemania, que debería dejar de funcionar a finales del año 2022, según programó el Gobierno Federal alemán antes de que la crisis energética se desatara.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, debería enviar un claro mensaje a los ciudadanos de la UE que el próximo invierno requerirá sacrificios y, en particular, reducir la demanda de energía entre un 10 % y un 15 %, sugiere un artículo de opinión publicado este martes en Bloomberg.

El columnista Lionel Laurent apunta que para la exministra de Defensa alemana este mensaje sería una prueba de liderazgo, al mismo tiempo que "personas como Olaf Scholz y Emmanuel Macron" no han podido demostrar que son líderes a escala europea mientras luchan "por ser escuchados". En opinión del autor, Von der Leyen incluso "no debería evitar declarar una emergencia paneuropea", la cual requeriría reorganizar la economía como en tiempos de guerra.


La "dura verdad" para Laurent consiste en que "no existe una opción exenta de dolor", pero si la presidenta de la CE la transmite bien a la población, "se podría evitar los peores escenarios y fortalecer la solidaridad de una manera que tranquilice a los inversores sobre la viabilidad de la UE a largo plazo". Una parte de esta solución sería enviar "una señal de confianza a los mercados de productos básicos".

Por el contrario, "si se hace mal, la recesión podría volverse muy fea" y asestar un golpe al PIB de Alemania de casi el 7 %, según los cálculos de los economistas citados por la columna.


Comentario: O la UE podría deshacerse de las sanciones en contra de Rusia y de esta manera evitar la crisis por completo. Esa sería la opción sin dolor para la población.


El artículo sostiene asimismo que el invierno de 2022-2023 "requerirá solidaridad para reducir el uso de energía con el fin de evitar apagones". El autor insta a los países comunitarios a compartir los costos de la encarecida energía, agrupar los recursos y combinar 'garrote y zanahoria' en su interacción con la sociedad.

Asimismo, el autor menciona los sondeos de opinión pública realizados por el Eurobarómetro en abril-mayo y en junio-julio. Ambos muestran un amplio compromiso en Europa sobre el apoyo a Ucrania y las sanciones contra Rusia, pero ese apoyo se redujo a medida que se dispararon los precios en el sector de energía, destaca el columnista.