El embajador especial de Estados Unidos para el cambio climático y exsecretario de Estado John Kerry admitió recientemente ante la televisión francesa que la invasión de Irak en 2003 se basó en una mentira, pero se negó a admitir que fue una guerra de agresión.
En su comparecencia en el canal de televisión francés LCI, el hoy funcionario de la Administración de Joe Biden insistió en que la invasión estadounidense de Irak fue completamente diferente del conflicto de Ucrania. El periodista francés que lo interpelaba señaló que la invasión de Irak fue una guerra de agresión basada en la mentira de que el país de Medio Oriente tenía armas de destrucción masiva y vínculos con Al Qaeda.*
El quid de la argumentación de Kerry parece ser que el expresidente de EEUU George W. Bush nunca fue acusado de un delito. "No, [no fue una guerra de agresión]", respondió Kerry. "Porque ni siquiera ha habido nunca, ya sabe, un proceso de acusación directa contra el propio presidente Bush".
Kerry no negó que hubiera abusos en Irak y afirmó que "habló contra ellos". Sin embargo, negó repetidamente que la guerra fuera un acto de agresión por parte de Estados Unidos.
"En aquel momento no se sabía que era mentira. Las pruebas que se presentaron, la gente no sabía que eran mentira", tartamudeó el veterano de la Guerra de Vietnam.
Comentario: Pero Kerry, Bush y sus demás asesores seguro que sí lo sabían. Lo interesante de las declaraciones es que debido a la falta de conocimiento general en la población, nadie se sintió obligado a hacer nada al respecto de las mentiras.
"Señor, esa no es una forma constructiva", insistió el fallido candidato presidencial de 2004 antes de concluir: "No voy a volver a debatir sobre la guerra de Irak. Ya hemos pasado mucho tiempo haciéndolo. Yo me opuse a entrar, pensé que no era lo correcto, pero le dimos el poder al presidente, lamentablemente... Basándonos en la mentira. Y cuando supimos que era mentira, la gente se levantó e hizo lo correcto".
Kerry, como señaló el periodista, votó a favor de autorizar la invasión, aunque más tarde haría campaña en contra, durante su campaña presidencial de 2004. La guerra de Irak duraría oficialmente hasta 2011, aunque Estados Unidos sigue estacionando unos 2.500 soldados en el territorio de ese país para sus operaciones contra el Estado Islámico.**
La Guerra de Irak se vendió sobre la premisa de que el país tenía o estaba desarrollando armas de destrucción masiva, en violación de la resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) firmada tras el final dela Guerra del Golfo Pérsico (operación Tormenta del Desierto).
La administración Bush y el entonces primer ministro británico Tony Blair presentaron pruebas inventadas de que Irak estaba violando esas sanciones y limitando a los inspectores de armamento de Naciones Unidas.
El entonces secretario de Estado Colin Powell también relató acríticamente un informe en el que se describía la captura del dirigente de Al Qaeda Ibn Sheikh al-Libi afirmando que Irak estaba proporcionando entrenamiento en armas químicas a combatientes de Al Qaeda, aunque un informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla inglesa) estadounidense, anterior a su testimonio, indicaba que al-Libi no habría estado en condiciones de conocer esa información.
Los análisis posteriores a la guerra demostraron que el presidente iraquí Sadam Husein había rechazado de hecho las reuniones propuestas por los operativos de Al Qaeda, que nunca proporcionó ningún apoyo material u operativo a la organización y que los consideraba una amenaza para su régimen.
Dos años después del atentado del 11 de septiembre, cuando dos aviones provocaron el colapso de las Torres Gemelas de Manhattan, el 69% de los estadounidenses creía que Husein era personalmente responsable del hecho violento, y el 89% creía que prestaba apoyo a Osama bin Laden.
Tras perder contra Bush en 2004, Kerry formaría parte de la Administración de Barack Obama como secretario de Estado. A pesar de haber prometido poner fin a la guerra, el expresidente estadounidense Obama la mantuvo durante años y envió 33.000 soldados más al país en 2009.




Dios me libre de este tipo de "informadores", porque cuando se "informa", se debe hacer de la forma más completa para que los lectores seamos convenientemente informados. Pues sí que hay suficientes documentales que nos ilustran exhaustivamente en el sentido que acabo de exponer.