Traducido por el equipo de SOTT.net

Una fuerte granizada azotó el municipio de Garmen, en el suroeste de Bulgaria, en la tarde del 27 de junio, dejando a su paso una estela de destrucción en varios pueblos. Los granizos, del tamaño de nueces, combinados con lluvias torrenciales, causaron daños importantes en tierras agrícolas, infraestructuras públicas y propiedades privadas.
mmmmm
Las aldeas de Debren, Ribnovo, Dabnitsa y partes de Khvostene se encuentran entre las más afectadas. Los campos de tabaco, una fuente de sustento fundamental en la región, quedaron devastados. «La tormenta llegó alrededor de las 4:30 de la tarde. Se hizo completamente de noche. Duró unos 25 minutos y, cuando fuimos a ver el campo, el tabaco estaba completamente aplastado contra el suelo», dijo Ferad Abdikov, un agricultor local. «Lo hemos perdido todo. Lo había invertido todo en ello. ¿Cómo vamos a sobrevivir ahora?».



Según el teniente de alcalde Vladimir Donkov, casi 2500 decáreas de cultivos se han visto afectadas, y en algunas zonas se ha informado de la destrucción total. «Es el tercer año consecutivo que ocurre algo así, y siempre por las mismas fechas», afirmó Donkov. «Estamos siendo testigos, una vez más, de la ruina total de la producción de los agricultores locales. Es hora de que el Estado considere medidas de compensación serias, ya que se trata del sustento de la población».

Además de los daños a los cultivos, también se ha visto afectada la infraestructura. Las carreteras se han visto afectadas por deslizamientos de tierra provocados por las fuertes lluvias. Los edificios, incluidas las oficinas de la Administración Municipal en Garmen, han sufrido daños materiales. Las oficinas se inundaron debido a goteras en el techo y se han registrado daños en otros edificios públicos de las aldeas.

El alcalde de Garmen, Feim Isa, confirmó que también hay daños en propiedades municipales. Se ha creado una comisión que llevará a cabo una inspección para documentar las pérdidas y evaluar la magnitud de los daños.

En Debren, el alcalde Fazli Rolev destacó la vulnerabilidad de la comunidad agrícola local. «La gente no tiene seguro. Son pequeños productores. Por tercer año consecutivo, en la misma fecha, se repite la misma catástrofe. Es hora de reflexionar seriamente sobre los mecanismos de protección. Es necesario actuar con urgencia».

Fuentes:

BGNES

BTA

BNT