Traducido por el equipo de SOTT.net

En los últimos días, Eslovaquia ha sufrido una tormenta muy fuerte y destructiva que ha afectado especialmente a la región oriental, con importantes daños en la localidad de Gelnica. Este fenómeno meteorológico extremo, caracterizado por lluvias intensas, granizo de gran tamaño y vientos fuertes, ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las zonas montañosas a las riadas y los deslizamientos de tierra, lo que ha supuesto un grave problema para los servicios de emergencia y las comunidades locales.
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Resumen meteorológico

La tormenta fue impulsada por un vigoroso sistema de bajas presiones que barrió Europa Central, trayendo consigo condiciones atmosféricas inestables propicias para la convección severa. Durante el pico del fenómeno, se registraron fuertes precipitaciones, con algunos lugares recibiendo entre 40 y 60 milímetros de lluvia en solo una o dos horas. Esta repentina afluencia de agua desbordó los sistemas de drenaje naturales y artificiales, especialmente en Gelnica y los valles circundantes.



La lluvia vino acompañada de una intensa granizada, con granizos de hasta 5 centímetros de diámetro. Estos grandes granizos causaron daños generalizados en tejados, vehículos y cultivos, lo que agravó el impacto de la tormenta. Los fuertes vientos, con ráfagas de alrededor de 100 kilómetros por hora, agravaron aún más los daños al derribar árboles, líneas eléctricas y dañar infraestructuras.

Por qué Gelnica se vio especialmente afectada

Situada en una cuenca montañosa rodeada por los Montes de Ore (Slovenské rudohorie), Gelnica es una zona propensa a las riadas. La rápida escorrentía de las empinadas laderas se canaliza hacia estrechos valles fluviales, que pueden crecer rápidamente durante las fuertes lluvias.

Las fuertes lluvias de la reciente tormenta provocaron la crecida rápida del río Hnilec y de sus afluentes más pequeños, lo que provocó inundaciones localizadas. Además, las laderas saturadas provocaron varios deslizamientos de tierra y flujos de escombros, que bloquearon las carreteras y amenazaron las zonas residenciales. Muchos puentes y tramos de infraestructuras críticas resultaron dañados o quedaron intransitables, lo que complicó las labores de rescate y socorro.

Las autoridades locales informaron de numerosas llamadas de auxilio debido a sótanos inundados, viviendas dañadas y cortes en el suministro eléctrico. La combinación de los daños causados por el granizo, el viento y el agua dejó un rastro de destrucción que afectó gravemente a la vida cotidiana y a la economía local, en particular a la agricultura.