Traducido por el equipo de SOTT.net
Tom Barrack
© Anwar Amro/AFPTom Barrack, embajador de EE.UU. en Turquía y enviado especial a Siria
El delincuente sexual condenado Jeffrey Epstein le pidió al actual embajador de EE.UU. en Turquía, Tom Barrack, que «le hiciera sonreír» con fotos de él y un «niño», según un correo electrónico de 2016 que fue publicado el miércoles en un archivo de la correspondencia del Congreso.

«Envíame fotos tuyas con el niño... hazme sonreír», escribió Epstein, el difamado financiero fallecido, a Barrack en marzo de 2016.

Epstein respondió luego a un correo electrónico de Barrack escribiendo: «Las fotos están bien».

No está claro a qué «niño» se refería Epstein en su correo electrónico ni qué fotos contenían los correos enviados por Barrack.

Barrack no tenía ningún cargo en el Gobierno de EE.UU. en el momento en que se escribieron los correos electrónicos. La correspondencia de Epstein con Barrack se produjo en un momento crítico para el futuro de Barrack y la historia política estadounidense.

En la primavera de 2016, Trump se encontraba en una reñida carrera presidencial con Hillary Clinton. Por esas mismas fechas, Barrack trabajaba entre bastidores para presentar a su amigo, el futuro presidente Donald Trump, a altos funcionarios de los Emiratos Árabes Unidos. Más tarde, Barrack presidiría el comité inaugural de Trump.

Trump ha sido perseguido por su pasada amistad con Epstein. El presidente estadounidense insiste en que rompió sus lazos con Epstein alrededor de 2004 y 2005, antes de que el desacreditado financiero fuera condenado por delitos sexuales. Epstein fue encontrado muerto en su celda de Nueva York en 2019.

La correspondencia de Epstein con Barrack muestra que mantuvo un estrecho contacto con los asesores de confianza de Trump años después de que el futuro presidente de EE.UU. dijera que había cortado el contacto con él.

En un segundo correo electrónico a Barrack, Epstein escribió: «Para tu información, recibo muchas llamadas a la semana de periodistas sobre Donald (L I, concurso de belleza, Mara Lago, etc.) y Clinton», y añadió: «Últimamente no tanto con Clinton, pero mi respuesta siempre es que no tengo nada que decir».

Middle East Eye se puso en contacto con la embajada de EE.UU. en Ankara, Turquía, para recabar sus comentarios, pero no recibió respuesta antes de la publicación.

Relaciones duraderas

Barrack, un inversor inmobiliario multimillonario de 78 años, es una figura clave en la política exterior de Trump en Oriente Medio. Además de ser embajador en Turquía, Barrack es enviado a Siria y se ha encargado de la diplomacia con el Líbano y los Estados del Golfo.

El correo electrónico formaba parte de un archivo de más de 20.000 páginas de documentos revelados el miércoles por miembros del comité de supervisión de la Cámara de Representantes. Barrack era solo uno de los contactos poderosos y ricos de Epstein, entre los que se encontraban el ex secretario del Tesoro del presidente Bill Clinton, Lawrence Summers, el multimillonario financiero Leon Black y Steve Bannon.

El correo electrónico de Epstein a Barrack es notable por varias razones.

Epstein fue condenado por primera vez por un delito sexual en 2008, lo que significa que su contacto con Barrack continuó mucho después de esa fecha. En el momento en que Epstein envió el correo a Barrack, el inversor libanés-estadounidense también estaba muy involucrado en la campaña presidencial de Trump e intercambiaba correos electrónicos con el embajador de los Emiratos Árabes Unidos en EE.UU., Yousef al-Otaiba.

Otaiba pidió a Barrack información sobre las candidaturas para dirigir el Departamento de Estado, la CIA y el Departamento de Defensa de EE.UU., según reveló MEE.

Los vínculos de Barrack con Trump se remontan a 1988, cuando negoció la venta del Hotel Plaza a Trump por 400 millones de dólares. El futuro presidente de EE.UU. vendería más tarde el Plaza con pérdidas a una sociedad en la que participaba el príncipe saudí Alwaleed bin Talal.

El propio Barrack se trasladó a Arabia Saudí en la década de 1970 como joven abogado. En las décadas siguientes, forjaría sus propios vínculos con inversores del Golfo.

Solicitó fondos a inversores de Abu Dabi. La empresa inmobiliaria de Barrack, Colony Capital, comenzó a comprar decenas de miles de viviendas unifamiliares embargadas tras la crisis financiera de 2008. En 2012, Colony Capital vendió el Club de Fútbol París Saint-Germain, que había adquirido junto con otras empresas de inversión en 2006, a la Autoridad de Inversiones de Catar. Tras la elección de Trump, dos fondos soberanos de los Emiratos Árabes Unidos invirtieron un total de 374 millones de dólares con Barrack.

Zapatos «inteligentes»

El archivo de correos electrónicos también muestra el contacto directo de Epstein con al menos un ciudadano de élite de los Emiratos Árabes Unidos.

En 2011, Sultan Ahmed bin Sulayem, presidente y director ejecutivo de DP World, envió un correo electrónico a Epstein sobre unas zapatillas con dispositivos de rastreo GPS incorporados que se anunciaban para vigilar a los niños. El correo electrónico se titulaba «Gps GTX Smart Shoe».

Epstein respondió: «Gracias, gran idea, me gusta mucho tu amigo».

DP World es una gran empresa de logística propiedad de Dubái, uno de los siete emiratos de los Emiratos Árabes Unidos.