Funcionarios de la localidad de Rotherham fueron acusados de encubrir la desaparición de 21 portátiles en octubre de 2011. Los culpables del robo nunca fueron descubiertos.

© Mark Waugh / Legion-Media
En 2011, las autoridades de la localidad británica de Rotherham estuvieron en el centro del escándalo por encubrir la desaparición de 21 portátiles con evidencia sobre redes de explotación sexual infantil que estaban bajo custodia.
"No hubo señales de allanamiento,
no se presentó ningún informe a las autoridades y posteriormente se descubrió que altos funcionarios del ayuntamiento lo encubrieron todo", afirmó el parlamentario Robbie Moore en un reciente video sobre el caso en las redes sociales.
Los portátiles, que contenían datos altamente sensibles, incluidos nombres y direcciones de víctimas de abuso, fueron sustraídos de la sede de los Servicios de Infancia. En aquel momento, se reportó que fueron robadas por alguien que tenía acceso a las puertas de seguridad, protegidas con código y cerradura. Además, algunos archivos también fueron corrompidos deliberadamente. Los culpables nunca fueron identificados.
Una auditoría interna posterior
descubrió que los funcionarios del Consejo de Rotherham decidieron no informar al Comisionado de Información sobre la violación de seguridad y luego afirmaron falsamente que no se vio comprometido ningún dato confidencial.
Moore denuncia que no fue un caso aislado, sino una incompetencia sistémica de la Policía británica. El político conservador señaló que incluso antes que empiece una nueva investigación sobre las redes de explotación sexual, el Gobierno ha fallado en la "instrucción básica" de poner al resguardo los registros del caso.
Atroz escándalo sexualEn agosto de 2014 salió a la luz un
informe que concluyó que aproximadamente
1.400 menores, de diversos orígenes, habían sido abusados sexualmente en Rotherham
entre 1997 y 2013 por hombres británicos de origen pakistaní, aunque también había implicados de raíces
kurdas y kosovares.
Numerosas menores fueron violadas por varios hombres, así como llevadas a otras ciudades y localidades
del norte de Inglaterra, secuestradas, golpeadas e intimidadas; algunas, incluso niñas de
tan solo 11 años, eran objeto de violaciones en grupo y tráfico de drogas.
A pesar de que en el marco de la Operación Stovewood se
han practicado más de 150 detenciones y se han dictado 20 condenas, con penas que superan
los 100 años, no se presentó cargo alguno contra figuras clave del Gobierno que
fracasaron en prevenir lo sucedido en varias ciudades.
En enero de este año, en las redes se desataron críticas contra el accionar de las autoridades, a las que se les reprocha haber hecho la vista gorda frente al escándalo en torno a las redes de explotación sexual de menores en todo el país, especialmente en
Rotherham. Entre las figuras públicas que se involucraron están el magnate Elon Musk y la escritora británica J.K. Rowling.
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