Un corte eléctrico de gran escala dejó sin suministro a cerca de un tercio de los clientes de PG&E en San Francisco el sábado 20 de diciembre de 2025. El incidente provocó interrupciones en tráfico y transporte público, afectó zonas clave (incluido el entorno del distrito financiero) y reactivó el debate sobre la resiliencia de la red en plena temporada navideña.

© EPA/Peter Dasilva
Un apagón a gran escala con impacto inmediato en movilidad y actividad económicaSan Francisco vivió el sábado
20 de diciembre de 2025 un apagón de gran magnitud que llegó a afectar a
aproximadamente 130.000 clientes de Pacific Gas and Electric (PG&E), alrededor de
un tercio de la base de clientes de la eléctrica en la ciudad. El corte dejó barrios enteros sin luz y provocó un efecto dominó: cierres de comercios y restaurantes, semáforos apagados, retrasos en el transporte y un aumento de los problemas de circulación en distintos puntos del área urbana.
El foco, en una subestación: incendio y causas bajo investigaciónLas autoridades y medios locales situaron el epicentro del problema en una
subestación de PG&E en el entorno de
8th Street y Mission Street. Bomberos de San Francisco informaron de un
incendio en la instalación, considerado un factor que contribuyó al menos a parte de los cortes, mientras PG&E indicó que seguía investigando el origen del incidente.
PG&E estabiliza la red, pero la restauración total no fue inmediataPG&E comunicó que había
estabilizado la red y que, en ese momento,
no esperaba más apagones adicionales. Aun así, la compañía advirtió de que no podía confirmar de inmediato una hora exacta de reposición total del servicio, pese a que el mapa de incidencias sugería ventanas de restauración en algunos sectores.
Con el paso de las horas, la empresa y medios locales informaron de una recuperación parcial: hacia la noche, PG&E había
restaurado el suministro a decenas de miles de clientes y los equipos continuaron trabajando para recuperar el servicio del resto durante la madrugada.
Transporte y seguridad: semáforos, BART/Muni y disrupciones generalizadasEl apagón tuvo un componente especialmente delicado: los
semáforos dejaron de funcionar en zonas afectadas, por lo que las autoridades insistieron en tratar los cruces con señales apagadas como
intersecciones de cuatro stops. También se registraron
incidencias en la red de transporte, con estaciones y tramos operando con alteraciones y retrasos, además de avisos oficiales para evitar desplazamientos no esenciales hasta recuperar la normalidad.
Un síntoma de vulnerabilidad urbanaMás allá de la reposición del suministro, el episodio vuelve a poner el foco en un riesgo estructural: cuando cae la electricidad, no se "apaga" solo la luz, también se tensiona el tráfico, la seguridad vial, la logística y la actividad económica. En un contexto de infraestructuras cada vez más digitalizadas, la continuidad del servicio eléctrico se consolida como un factor crítico de resiliencia para grandes ciudades como San Francisco.
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