Traducido por el equipo de SOTT.net
Alexandre Rocha
© Fox NewsEn esta foto sin fecha aparece Alexandre Rocha sosteniendo a su hijo.
Acabamos de comentar la espeluznante historia de una familia cristiana en Suecia que no ha podido recuperar la custodia de sus hijas después de que el Gobierno las declarara extremistas religiosas. En Islandia, a un padre le han retirado la patria potestad tras manifestarse en contra del cambio de sexo de su hijo autista de 11 años. Alexandre Rocha, un ciudadano francés que lleva 25 años viviendo en Islandia, perdió la custodia del niño a favor de la madre en diciembre tras cuestionar los efectos a largo plazo de los bloqueadores de la pubertad y las terapias hormonales.

Rocha afirma que su hijo está confundido y que apenas tiene contacto con nada más allá de los videojuegos. Argumentó que el autismo de su hijo y el trauma de la separación matrimonial provocaron los síntomas de inestabilidad mental y emocional. Cree que su hijo fue arrastrado por este camino, atraído por la atención de los distintos asesores.

La cuestión no es quién tiene razón o quién no, sino por qué Islandia le retiraría la patria potestad por haberse pronunciado en contra de lo que él considera un tratamiento perjudicial para su hijo. Cree que los expertos ignoraron cómo el autismo puede producir los mismos sentimientos que utilizaron para justificar su transición de género siendo menor de edad.

Señaló que su hijo también quería ser un gato y que, a menudo, llevaba orejas de gato en público.

Elon Musk ha apoyado al padre. Musk se ha quejado de que se sintió «engañado» por los expertos al dar su consentimiento para que su propio hijo realizara la transición a mujer.

Rocha había acusado a la madre de obstaculizar las visitas. Los documentos judiciales muestran que la madre negó haber obstaculizado intencionadamente las visitas ordenadas por el tribunal. Ella alegó que el niño rechazaba las visitas porque Rocha no afirmaba la identidad de género del niño ni utilizaba el nuevo nombre.

Existe un intenso debate sobre la transición de género de los menores. Varios países europeos también han suspendido ciertos procedimientos tras estudios contradictorios que sugieren que los riesgos son demasiado elevados. El informe de 2024 del Servicio Nacional de Salud de Inglaterra sobre el tema, conocido como el Informe Cass, encontró pruebas preocupantes de daños para los menores y beneficios poco concluyentes.

La Administración Trump ha tomado medidas contra los hospitales que realizan estos tratamientos. Decenas de hospitales han suspendido esta actividad, pero la fiscal general de Nueva York, Letitia James, ha amenazado con demandar a cualquier hospital que se niegue a realizar dicho tratamiento por discriminación, en virtud de la legislación de Nueva York.