En el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), el viceprimer ministro ruso, Dmitri Chernishenko, manifestó la disposición de las empresas de su país para invertir en proyectos a largo plazo en Cuba, desafiando las presiones externas actuales.
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© TASS / ArchivoLa colaboración entre ambos países se extiende a la infraestructura de transporte con el suministro de vehículos de las marcas GAZ, UAZ, Kamaz y LADA.
Chernishenko destacó que esta asociación busca convertirse en un modelo de cooperación económica internacional dentro de un mundo multipolar.

"A pesar de la presión externa, las empresas rusas siguen ampliando su presencia en Cuba y están dispuestas a invertir en proyectos a largo plazo", aseguró el funcionario durante un diálogo empresarial "Rusia-Cuba: cooperación en condiciones turbulentas. Inversión, turismo, tecnologías".


De acuerdo con el vice primer ministro, Rusia incrementó en un 20 % las importaciones desde la mayor de las Antillas en 2025. En este contexto, se identificaron los sectores agroindustrial y tecnológico como ejes prometedores de la cooperación.

Actualmente, precisó Dmitri Chernishenko, unas 90 empresas rusas están interesadas en exportar productos cárnicos, lácteos y pesqueros hacia el mercado cubano. En el ámbito tecnológico, Rusia ofrece soluciones avanzadas en ciberseguridad, telemedicina, automatización empresarial y tecnologías de la información

Además, la colaboración se extiende a la infraestructura de transporte con el suministro de vehículos de las marcas GAZ, UAZ, Kamaz y LADA, sumando recientemente una flota de 50 automóviles Moskvich destinados al servicio de taxis en la capital cubana.

En la misma línea de cooperación, el viceprimer ministro ruso recordó que en 2025 se inauguró en La Habana, capital de la isla, una filial universitaria y que en Cuba operan ocho centros de estudio de lengua rusa.

Por su parte, el viceprimer ministro cubano, Oscar Pérez-Oliva, enfatizó que Cuba es un destino seguro y confiable para el empresariado ruso. El titular de Comercio Exterior subrayó la experiencia compartida de ambas naciones ante las sanciones de Estados Unidos y destacó nuevas oportunidades de negocio en la generación energética, fuentes renovables, eficiencia energética y la gestión de refinerías de petróleo mediante incentivos fiscales.

También mencionó oportunidades en sectores como minería, turismo, industria biofarmacéutica y desarrollo de infraestructuras clave como ferrocarriles, carreteras y aeropuertos. Pérez-Oliva señaló que la coyuntura actual representa una oportunidad estratégica para Rusia, dado el retiro de otros competidores internacionales del mercado cubano, lo que permite un desarrollo pleno de las actividades comerciales rusas en la región.

El encuentro bilateral se desarrolló en el marco de la vigesimonovena edición SPIEF, que comenzó el pasado miércoles 3 de junio bajo el lema "Diálogo pragmático: el camino hacia un futuro estable". El evento de alto nivel reúne a delegaciones de más de 130 países con el objetivo de consolidar alianzas comerciales y geopolíticas, ofreciendo una agenda de más de 150 sesiones de debate orientadas a la transición hacia un modelo internacional multipolar y a la creación de alternativas financieras equilibradas hasta su clausura el próximo sábado 6 de junio.

El asesor del Presidente ruso y secretario ejecutivo del comité organizador, Antón Kobiakov, señaló que en el contexto de la transformación global actual, este tipo de intercambio adquiere una relevancia especial para encontrar soluciones que aseguren el desarrollo sostenible.

Asimismo, Kobiakov destacó que la cita funciona tradicionalmente como un espacio clave donde nacen nuevos enfoques de cooperación e iniciativas encargadas de trazar la agenda económica de los años venideros.