El régimen chino parece estar buscando una manera de responder a la creciente publicidad sobre la atroz sustracción forzada de órganos a personas vivas.

Órganos del Estado
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Portada de la reciente publicación "Órganos del Estado". Este libro intenta aumentar la presión sobre el régimen chino para poner fin a la atrocidad de la sustracción forzada de órganos a personas vivas.
En China, las personas venden sus riñones a una red que hace ganancias mediante el trasplante de ellos. El Estado también cosecha por la fuerza órganos de prisioneros de conciencia, matándolos y obteniendo grandes ganancias para los médicos, hospitales y los aparatos de seguridad.

Los medios de comunicación chinos recientemente publicaron titulares sobre el primer crimen, pero no sobre el segundo.

Por ejemplo, los medios de comunicación estatales chinos informaron sobre una red de traficantes de órganos que compran los riñones. Tanto el Hospital 304 del Ejército de Liberación Chino en Beijing, como el Tribunal Popular Superior de la provincia de Shandong estuvieron implicados en las noticias, aunque sin la aprobación explícita de los altos directivos del Partido Comunista chino (PCCh), los medios de comunicación no se atreverían a informar sobre un caso tan delicado.

Caijing, una revista de negocios, fue la primera en publicar la historia de un artículo en chino titulado "Mercado negro de órganos", publicado en Internet el 9 de septiembre. Se dijo que 16 personas fueron acusadas en un caso que implica a donantes vivos y la recolección de 51 riñones valorados en más de 10 millones de yuanes (1,6 millones de dólares).

Dos artículos relacionados, "Nueva fuente de órganos" y "Consideraciones legales en la solución de la difícil situación de la donación de órganos", fueron publicados posteriormente con no más de 10 minutos de diferencia.

Además, el primer artículo también vino con una versión en inglés llamada "Vacíos legales y grandes ganancias derivadas del tráfico de órganos". Algunos otros artículos fueron publicados en línea al mismo tiempo, pero ninguno fue traducido al inglés.

El hecho de que se colocara una traducción al inglés hizo más intrigante el motivo detrás de su publicación. Normalmente, el PCCh no quiere que extranjeros se informen acerca de ninguno de sus escándalos.

Presión

Entonces, ¿qué está pasando? Es muy probable que las autoridades superiores ordenaran poner este caso "bajo el sol", como dicen los chinos.

El informe sobre la red que comercia con riñones sólo puede interpretarse como un acto desesperado del PCCh para responder a la creciente presión de la comunidad internacional respecto al tema de la sustracción de órganos de prisioneros de conciencia vivos, principalmente a practicantes de Falun Gong, una práctica de meditación.

A principios y mediados de agosto, el Internet chino estaba revuelto después de una serie de artículos publicados en la edición china de La Gran Época, que afirman la participación de Bo Xilai y Gu Kailai en la sustracción de órganos y el comercio de cadáveres. Los cibernautas comenzaron a cuestionar el origen de los cuerpos utilizados en las fábricas chinas de plastinación, encargadas de la conservación de estos cuerpos que están de gira en exposiciones alrededor del mundo.

El 29 de agosto, la película coreana "Los traficantes" fue estrenada en su país. Se basa en la historia real de una mujer coreana que fue secuestrada y asesinada por sus órganos durante una visita a China. Fue calificada por Daum, un importante portal Coreano como una película de alta calidad.

La película describe el tráfico de órganos entre China y Corea, perpetrado por funcionarios de aduanas, cirujanos y policías chinos. Para hacer la película, el director Kim Hong-seon estudió con detalle el comercio y la cosecha de los órganos en China. Él dijo que esperaba exponer los crímenes de la sustracción de órganos a través de la película.

En julio fue publicado, el libro "Órganos del Estado: Abuso de los Trasplantes en China". Una colección de artículos de 12 colaboradores de cuatro continentes, cinco médicos y un especialista en ética médica; editado por el abogado internacional de derechos humanos David Matas y el Dr. Torsten Trey.

Los artículos discuten diferentes aspectos del delito de sustracción forzada de órganos de prisioneros chinos, incluyendo a los prisioneros de conciencia, como practicantes de Falun Gong. Hace un llamado a la comunidad internacional a condenar y poner fin a este abuso.

A su vez, "Cosecha Sangrienta", es un libro de David Matas y el ex miembro del Parlamento canadiense David Kilgour, que fue publicado en noviembre de 2009. Presenta gran cantidad de evidencias sobre el robo de órganos extraídos a practicantes vivos de Falun Gong en China desde el año 2000, después de iniciada la persecución contra la práctica en 1999. El libro muestra que la sustracción forzada de órganos es un fenómeno nacional que implica a chinos, hospitales militares, prisiones, campos de trabajo y tribunales.

¿Dirección equivocada o un primer paso?

La cantidad de evidencia, como la anterior, ha puesto al PCCh bajo una enorme presión. Ante tantas preguntas y extensas pruebas, el régimen chino ha guardado silencio, mientras decide cómo manejar el asunto.

Por lo tanto, el PCCh expuso este caso de tráfico de riñones para satisfacer a la comunidad internacional y al pueblo chino, pero es sólo la punta del iceberg. La verdad de los abusos masivos de trasplantes de órganos en China es ahora, ampliamente conocida en todo el mundo e incluso en China mucha gente sabe del tema. Obviamente el PCCh no piensa que tiene oportunidad de defender este caso y presentó un pequeño grupo de personas a quien culpar.

De acuerdo con el informe de Caijing, los crímenes de la red de trasplantes de riñones fueron cometidos solamente por unas personas: un hospital, un tribunal y un juez.

La atrocidad de la sustracción forzada de órganos a personas vivas en todo el país, no pudo realizarse sin que la Comisión de Asuntos Políticos y Legislativos sistemáticamente estuviera movilizando diversos departamentos gubernamentales, hospitales y al Ejército de Liberación. Los artículos no mencionan la sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong o su uso para crear un enorme banco de órganos de personas vivas, ya que estos son los verdaderos secretos oscuros que el PCCh teme sean conocidos.

Naturalmente, la publicidad sobre el tráfico de riñones, en lugar de un acto de distracción para ocultar un crimen mayor, puede ser el primer paso para revelar la sustracción forzada de órganos a personas vivas. El tiempo dirá si algunas personas dentro del PCCh entran en razón y deciden revelar estas atrocidades.

En cualquier caso, los artículos sobre la red que trafica riñones sacaron un hilo suelto del manto que cubre los secretos más oscuros del PCCh.