Unas 247.000 hectáreas fueron afectadas por sequías, nevadas e incendios en más de la mitad del territorio nacional, según el último reporte del Ministerio de Defensa. Autoridades nacionales prevén acciones para afrontar el aumento de los focos de calor.
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© La Razón/Fuente Vicemin. de Def Civil.
Del total, más de 174.000 hectáreas (h) corresponden a zonas afectadas por la sequía en Chuquisaca, Santa Cruz y Tarija; otras 72.000 h fueron dañadas por incendios en la Chiquitanía cruceña; y más de 1.000, por nevadas en la zona de la Cordillera Oriental y el Chaco. Una hectárea corresponde a dos campos de fútbol.
"Son las cifras que manejamos, pero con distinto impacto. Las hectáreas afectadas en el Chaco no son productivas, en general es una zona de montes y los daños son más para la biodiversidad", declaró a La Razón el contraalmirante Reynaldo Pinnola, director nacional de Emergencia y Auxilio de la cartera estatal.
La autoridad dijo que similar situación se presenta en la Chiquitanía, donde el fuego que arrasó con una importante extensión de San José de Chiquitos y Roboré, dañó una zona seca sin cultivos. "Es una región con pampa, la preocupación era que el incendio afecte al valle de Tucavaca", agregó.

Lo que generó mayor alerta fueron las nevadas que cayeron hace dos semanas sobre la zona andina de Cochabamba, donde además de dañar los cultivos se perdió más de 2.700 cabezas de ganado. "Cotapata fue la más afectada, por un evento que no se esperaba en esta época del año", sostuvo Pinnola.

Hasta la fecha se reportaron cinco muertes, todas por los efectos de las nevadas (cuatro en Potosí y una en Cochabamba), según el reporte oficial.

Tras los eventos y los informes de municipios y gobernaciones, el Viceministerio de Defensa envió ayuda humanitaria en alimentos, enseres para cerca de 64.000 familias afectadas (ver cuadro arriba) y forraje y medicamentos de veterinaria para las más de 22.000 cabezas en aproximadamente 50 municipios (ver cuadro).

Con relación al año pasado, Pinnola señaló que hay una reducción en las quemas y sequía, pero el problema es el cambio climatológico. "No se esperaba nevadas en esta época, que por una parte son favorables en el altiplano para las cosechas; y por otro lado, perjudiciales al sur, porque afectan las tierras y matan el ganado".

Por ello, Defensa trabaja en la coordinación para prevenir las quemas y sus efectos. "Como es época de quema se coordina con la ABT (Autoridad de Bosques y Tierras) para las autorizaciones en la nueva siembra", dijo.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) anunció que los focos de calor alcanzarán su pico más alto en noviembre. Beni declaró la alerta naranja y Riberalta está punto de declarar alerta roja por las quemas.

Polvareda y granizada causan alerta en Oruro

En sólo un día, la ciudad de Oruro registró ayer tres eventos climáticos que causaron alerta entre la ciudadanía. Una intensa tormenta de polvo y una leve granizada que se convirtió en nevada fueron reportadas en la tarde, sin causar daños personales o materiales.

Lo que parecía que iba a ser una jornada soleada para los orureños, con el cielo despejado desde la mañana, se convirtió en un día gris y frío por la presencia de una tormenta de polvo desde las 16.00, que duró media hora.

El viento y el polvo cubrieron la ciudad y en las calles las personas tuvieron que cubrirse los rostros para evitar la tierra.

Nevada. Luego, un ensordecedor trueno anunció la caída de una leve granizada y después de una nevada. El fuerte viento se mantuvo en ese momento, por lo que parecía una batalla entre el viento y la granizada.

Sin embargo, tras transcurrir unos minutos, así como llegó el viento, de imprevisto, la granizada y nevada también se fueron.

En los servicios de emergencia del municipio no se presentaron problemas y en los hospitales tampoco se registraron personas heridas o lastimadas.