Embajador de Palestina en España

Con la escalada de la salvaje agresión de la fuerza de ocupación israelí contra la población civil palestina, seguimos escuchando la errónea frase "El derecho israelí a la autodefensa". Quien escucha esto cree que Palestina ocupa a Israel y su ejército amenaza la existencia del Estado de Israel.
Imagen
© Reuters
Niños palestinos en Gaza
El Derecho Internacional garantiza el derecho a la resistencia de cualquier pueblo bajo ocupación por todos los medios, incluida la lucha armada, pero no autoriza la ocupación, su agresión ni la violación de los Derechos Humanos del pueblo palestino, pese a que en eso consiste la agresiva política que Israel practica, hasta el extremo de imponer un apartheid en Palestina ocupada.

El mundo se olvidó o quiere olvidar que Israel es el último Estado ocupante de la historia moderna y el pueblo palestino es la víctima de esta ocupación, a quien confisca sus derechos, sus tierras, su pasado e incluso su futuro.

Israel es la quinta potencia militar mundial y tiene armamento de destrucción masiva, incluyendo armamento nuclear, y emplea armamento prohibido internacionalmente, mientras nuestro pueblo bajo ocupación no tiene ejército y el poco armamento que tiene son armas policiales cuya cantidad y calidad conoce perfectamente Israel, ya que las Fuerzas Armadas israelíes controlan todos los pasos terrestres, aéreos y marítimos del Estado Palestino bajo ocupación.

Israel emplea dicho armamento para sacrificar a nuestro pueblo con el apoyo político de la Administración norteamericana, que le concede impunidad para asesinarnos, y cuando el pueblo palestino quiere defenderse con medios locales simples, los llamados "cohetes", como forma de rechazo y de protesta a la continua agresión, nos acusan de terroristas. Y me pregunto: ¿Cuántas víctimas y edificios han destruido dichos cohetes?

Mientras, el mundo entero, a través de los medios ve el horror de la destrucción de viviendas, escuelas, hospitales, y la muerte de alrededor de 600 civiles, entre ellos casi 150 niños, y más de 3.600 heridos a manos del Ejército de ocupación israelí. Hamás forma parte del tejido nacional palestino, y esta pluralidad política en el campo palestino es un fenómeno sano como lo es en otras sociedades democráticas.

El ministro de Defensa israelí declaró que los devastadores bombardeos en el barrio Al-Shayaieh en Gaza tenían como finalidad cubrir la retirada de los soldados muertos y heridos de su Ejército durante la intervención, arrogándose así el derecho de asesinar a más de 100 civiles en dicho barrio.

Les pregunto a todos ustedes: ¿Quién es el terrorista? ¿El que se enfrenta a los soldados para frenar la agresión o el que asesina a los niños, mujeres y ancianos, y destruye la infraestructura de un pueblo entero?

Estados Unidos controla el Consejo de Seguridad a través de su veto y en más de una ocasión se ha enfrentado a la comunidad internacional y a los otros 14 miembros del Consejo para evitar condenar a Israel y su agresión. EEUU, como primera fuerza militar mundial, mantiene la inmunidad del Estado de Israel y con ello envía erróneos mensajes a la dirección israelí, que interpreta que su agresión está aceptada. EEUU es el primer responsable de la seguridad y la estabilidad mundial, y por ello no debe apoyar la agresión ni la ocupación ni mantener a Israel como un Estado por encima de la ley en contra de los principios norteamericanos por los que lucharon Abraham Lincoln y George Washington.

Es verdad que la comunidad internacional a día de hoy no se ha puesto de acuerdo sobre una definición clara del terrorismo, y quienes impiden un acuerdo para dicha definición son Israel y la Administración estadounidense; esta es la razón por la que no son condenadas muchas acciones terroristas cometidas por ellos en nuestras tierras.

No somos terroristas, sino que resistimos la ocupación militar en nuestras tierras y eso es un derecho legítimo según las leyes internacionales. Y en la resistencia se cometen fallos porque ni somos santos ni militares profesionales; dichos fallos son consecuencia de nuestra difícil situación y de la limitación de nuestras posibilidades.

Que nos permita el mundo presentar a Israel y Palestina ante la Corte Penal Internacional, y que la Justicia desempeñe su papel para ver quién está cometiendo crímenes de guerra. Israel debe saber que los crímenes de guerra no prescriben y llegará el día en que la Justicia actuará para juzgar a Israel por todos los crímenes cometidos contra nuestro pueblo.

Israel manifiesta que Hamás es una organización terrorista, pero no deben olvidar que han firmado dos acuerdos con ellos: uno para intercambio de prisioneros y otro para la tregua. Estados Unidos ha declarado que está dispuesto a mediar entre Hamás e Israel. No es justo seguir con una política de doble rasero y falsear las realidades sobre el terreno mostrándonos como verdugos cuando en realidad somos las víctimas. Nosotros confiamos en la inteligencia de la comunidad internacional, donde descubrir la verdad hoy día por medio de la avanzada tecnología es muy fácil. Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.

Israel no quiere una reconciliación nacional palestina porque se contradice con sus intereses. Cuando estuvimos divididos, Israel manifestó que no se podía firmar un acuerdo de paz con la ANP porque no representaba a todo el pueblo palestino, y hoy que estamos unidos tampoco nos quieren así. Lo que confirma que Israel quiere mantener la ocupación en nuestras tierras y ha cerrado la puerta a la solución de dos estados, acordada con la comunidad internacional, con las políticas de asentamientos y el muro que viola el Derecho Internacional y el IV Convenio de Ginebra. Israel nos quiere divididos para llevar a cabo sus políticas violando las resoluciones de las Naciones Unidas y culpando a Hamás.

Nuestro pueblo palestino se ha decidido por la unidad, la libertad y su independencia. Nosotros los palestinos queremos la paz justa y duradera basada en la legitimidad internacional, y que reinen los principios del nazareno palestino Nuestro Señor en el mundo entero incluyendo Palestina, porque el dolor de nuestro pueblo es la continuidad del dolor de Nuestro Señor en Palestina, la Tierra Santa. Ya es hora de que reine la paz y la justicia y se ponga fin a la agresión y la ocupación.