Los científicos advirtieron del peligro de lluvia de meteoros de las Táuridas que ocurre entre los meses de octubre y noviembre

Un grupo de astrónomos checos advirtieron sobre el peligro que representa para nuestro planeta la lluvia de meteoros de las Táuridas, el cual ocurre entre los meses de octubre y noviembre de cada año cuando la Tierra pasa entre los fragmentos desprendidos del llamado cometa Encke.
El peligro no estaría en la lluvia de meteoros así, sino, en realidad, en los asteroides que los acompañan.
De acuerdo al estudio realizado por los astrónomos del Instituto Astronómico de la Academia de Ciencias de la República Checa junto con sus pares de Austria y Eslovaquia analizaron este fenómeno que ocurre de forma anual y descubrieron que entre los fragmentos del mencionado cometa se esconden asteroides los suficientemente grandes como para destruir continentes enteros.
Por ello, los científicos señalan la lluvia de meteoros es "una fuente real de objetos potencialmente peligrosos", ya que en ellos se ocultan cuerpos celestes "lo suficientemente grandes como causar un daño significativo a nivel regional o incluso continental en la tierra".
La atención está centrada especialmente en los cuerpos celestes conocidos como 2015 TX24 y 2005 US, quienes han sido incluidos en la lista de "asteroides potencioalmente peligrosos" de la Unión Astronómica Internacional, con un ancho entre 200 y 300 metros.

Sin embargo, esta no es la única preocupación de los científicos, ya que también temen que las Táuridas podrían esconder otros peligros. Esto luego que los investigadores hallaran una "nueva rama" de asteriodes, la cual no tendría lugar alguno con la periodicidad anual. Esto explicaría por qué las lluvias de meteorito tienen mayor intensidad y números de estrellas fugaces dependiendo del año.

De acuerdo a los astrónomos, es muy probable que en esta nueva rama existan numerosos objetos aún no descubiertos y que tuvieran un tamaño de unos 10 metros o incluso muchos más grandes.