El exdiplomático Jim Jatras explica a RT cómo la oposición en EE.UU. puede impedir que Donald Trump mejore las relaciones entre Washington y Moscú.
© Sott.net
Una batalla desigual posiblemente perdida desde antes de empezar
El presidente de EE.UU., Donald Trump, es "muy sincero" en su intento por arreglar las relaciones con Moscú, pero tiene que enfrentarse a "una enorme oposición" en Washington de gente que ni siquiera quería que el encuentro entre el mandatario y su homólogo ruso, Vladímir Putin, se celebrara el pasado 7 de julio en Hamburgo en el marco de la cumbre del G20, explica el exdiplomático Jim Jatras en declaraciones a RT.

"Si los rusos creen que EE.UU. habla con dos voces, es porque lo hacemos", afirma el experto en relaciones internacionales. Según explica, algunas personas contrarias a la mejora de relaciones entre EE.UU. y Rusia habrían querido que Putin y Trump se limitaran a darse "un formal y agradable apretón de manos" en el marco de aquel encuentro que al final se prolongó más de dos horas.

Sin embargo, Jatras afirma que aún conserva una "visión optimista" sobre la situación internacional y que, a su modo de ver, "la verdadera prueba de fuego" pasa por el avance del "acuerdo en el suroeste de Siria", en referencia al alto el fuego acordado entre Putin y Trump. Asimismo, el experto expresa su convicción de que "cuanto menor" sea la presencia de EE.UU. en Siria y "cuanto más iniciativa tomen" rusos y jordanos, "mejor estaremos".

Aunque Jatras cree que "existe una alta probabilidad" de que Rusia y EE.UU. puedan trabajar en Siria juntos, recuerda que en EE.UU. muchos se oponen a esta idea. "Tenemos aquí, en el 'Estado profundo', a mucha gente que no quiere ninguna cooperación con Rusia en ningún ámbito, en particular en Siria", afirma.

"Existe una gran posibilidad de que alguien pueda tratar de sabotearlo", advierte Jatras sobre el futuro de las relaciones entre Moscú y Washington. "Tenemos la posibilidad de un ataque químico de bandera falsa. Tenemos todo tipo de problemas que podrían darse", asegura el analista, subrayando que por esa razón algunos "no quieren que haya muchos estadounidenses sobre el terreno vigilando el acuerdo". "Son blancos muy atractivos para los que quieran perturbarlo", añade.

En lo que se refiere a la seguridad cibernética, ámbito en el que Trump y Putin acordaron trabajar juntos en aquel mismo encuentro, Jatras reiteró que el mandatario norteamericano no cree que los 'hackers' rusos intervinieran en las elecciones presidenciales de 2016. "Sin embargo, la gente en su Administración, por ejemplo, la embajadora ante la ONU, Nikki Haley, lo tratan como un hecho comprobado", explica el experto.

Para demostrar su punto de vista, Jatras recuerda que cuando Trump regresó de aquel encuentro con Putin, la historia que ocupaba todas las primeras planas de los medios de comunicación en EE.UU. era el encuentro de su hijo, Donald Trump Jr., con la abogada rusa durante la campaña de 2016. "Es absurdo, pero es donde estamos aquí", afirma.