Para el planeta Tierra es peligroso si el Sol muestra demasiada actividad, pero, también lo es cuando muestra demasiado poca actividad: como ahora está sucediendo. Sabemos que podríamos morir calcinados por el Sol si se le ocurriera aumentar sus llamaradas solares o si empezara a dilatarse tanto que engulliría a la Tierra en un mar se fuego (que sucederá en unos 5 millones de años: suceso que no nos preocupa). Pero, no nos habían hablado que si el Sol disminuye su actividad podremos morir congelados. Y, parece, esto puede suceder. Resulta que, el factor principal en la temperatura de la Tierra: sigue siendo el Sol.
mini edad de hielo
© Youtube
Las manchas solares son regiones oscuras del Sol con una temperatura inferior a la de los alrededores y que presentan una intensa actividad magnética. Estas manchas pueden llegar a medir casi el tamaño del planeta Tierra y, si se agrupan varias, su tamaño aumentaría.

Los astrofísicos han descubierto que la actividad del Sol está teniendo un rápido y sistemático descenso. Esto se ha descubierto gracias a los registros históricos de su actividad pero, actualmente, por la evidencia que el Sol casi no emite llamaradas solares. La Tierra no está recibiendo sus mareas de viento solar que son de tipo electromagnético y plasma. Se ha registrado la presión del viento solar más baja en 50 años.

La nave Ulysses ha reportado una caída en la presión del viento solar del 20%. Estas marejadas ayudan a la temperatura de la Tierra, provocan movimientos telúricos que pueden causar terremotos o generar volcanes que, resulta, es bueno que sucedan con alguna frecuencia para que las placas tectónicas se vayan acomodando "suavemente" pero, si las marejadas solares desaparecen, se pronostican acomodos bruscos de las placas tectónicas que podrían causar terremotos muy fuertes, como lo hemos venido observando que los sismos de 5 y 6 se han vuelto comunes.

Hoy los sismos son de 6 a 7.5 y mayores, algo que hace unos pocos años nos alarmaban. El mayor problema inminente parece ser que la Tierra, por la falta de esa acción del Sol, podría entrar en lo que ya se está llamando "mini edad de hielo"... que no sería de días o meses, sino de décadas. Algunos oscilan que podría durar de unos diez años hasta cien.

El

El "mínimo de Maunder" es el registro de la desaparición de manchas solares que se vinculó a la "mini edad glacial" que sucedió entre 1650 a 1670.
El asunto es que no es algo nuevo. La Tierra ya antes ha sufrido algo similar. Así que saberlo nos lleva a creer más en esas advertencias de los astrofísicos: que para el 2030 ocurrirá una "mini edad glacial" en el hemisferio norte del planeta. Pero eso no significa que el hemisferio sur no la sufriría o que la región ecuatorial tampoco. Lo anterior significa el desarrollo de un casquete de hielo, pero, el planeta entero sufriría un drástico cambio en su temperatura con descensos que ninguno de nosotros hemos vivido.

La astrofísica Valentina Zharkova de la Universidad de Northumbria, Inglaterra, declaró que prevé que las ondas solares se cancelen entre sí (como reflejándose entre ellas mismas) y que eso genere una reducción de hasta el 60% de la radiación solar que normalmente llega a nuestro planeta. Que este fenómeno se enfatizará del 2030 al 2040. Considera que la probabilidad que suceda es de 97%.

Obviamente, el resultado sería un descenso en la temperatura planetaria. Esto ya había sucedido en el siglo XVII. Hay evidencias que el río Támesis que cruza Londres se congeló entre los años 1683 a 1684, existen pinturas que así lo muestran. Shakespeare escribió que la leche entraba a su casa cada mañana congelada. Período cuando el mar Báltico se congeló y se podía circular "a pie" entre Suecia y Dinamarca. El río Ebro en Tortosa y el Tajo en Toledo (España) se congelaban. Esa "mini glaciación" sucedió del 1650 al 1700: duró 50 años. Considera que lo que sucederá será similar a lo ocurrido entre los años 1645 y 1715 cuando el clima en Europa y América del Norte sufrió un grave descenso (obviamente, también pudo haber sucedido en el hemisferio sur, pero no hay registros). Este fenómeno se llamó "mínimo de Maunder" ya que fue el astrónomo E.W. Maunder quien constató el registro de unas 50 manchas solares durante ese lapso, cuando lo normal habría sido entre 40,000 y 50,000 manchas. Se sabe que durante el ciclo solar de 11 años, incluso en su época de mínima actividad, es raro que pasen más de 2 semanas sin que aparezca alguna mancha solar. Pero los estudios de Maunder mostraban que en las décadas de 1650 a 1670 no se detectó ni una mancha solar. Hasta el famoso astrónomo Giovanni Domenico Cassini, detectó una mancha solar en 1671 y dejó constancia de ser la primera observada en 20 años. Un increíble descenso.

La NASA anunció que el Sol ha entrado de nuevo en una mínima actividad que podría ser similar al "Mínimo de Maunder".

Desde el año 2000 al 2008 se ha registrado un descenso progresivo en manchas y actividad solar tal, que los expertos llegaron a sugerir que en 2008 el mínimo solar había tocado fondo y cuando se pensaba que no podía bajar más, ahora, en 2018, el sol está casi apagado. Un descenso de manchas solares del 87%. Aunque la comprobación definitiva del "mínimo de Maunder" la podemos encontrar en el tronco de los árboles. Todos hemos visto los anillos de un tronco cortado que nos marcan la edad del árbol. Se forma un anillo cada año pero estos son de diferente grosor. Si contamos, vemos que hay un anillo más grueso cada 11 anillos finos. La relación es clara: se forman anillos más gruesos coincidiendo con el máximo del ciclo solar cada 11 años. El carbono 14 que se encuentra en los anillos de los árboles se ha producido por los rayos cósmicos en la atmósfera superior y su intensidad está definida por el ciclo de actividad solar. Analizado el carbono de anillos de árboles correspondientes al período del "mínimo de Maunder", se encontró cantidades anormalmente elevadas de carbono 14, lo que confirma que el Sol tuvo muy baja actividad en ese periodo. Con esta técnica se ha logrado además encontrar otros periodos de baja actividad solar de los que no se tenían constancia: periodos "fríos" alrededor de los años 2500, 2000, 1300, 700 y 400 a. JC. y en los años 700 y 1500 d. JC.
Ciclo normal del sol de once años para oscilar de un máximo de manchas solares a un mínimo, que no implica la desaparición de las mismas.

Ciclo normal del sol de once años para oscilar de un máximo de manchas solares a un mínimo, que no implica la desaparición de las mismas.
Pero Zharkova no ha sido la primera en afirmarlo. En 2010 el investigador Víctor Manuel Velasco del Instituto de Geofísica de la Universidad Autónoma de México ya lo había declarado, dijo que el enfriamiento de la Tierra daría inicio en ese año. Consideró que una próxima glaciación duraría entre 60 a 80 años por una baja en la actividad solar, similar a lo sucedido hace 400 años citando el "mínimo de Maunder" cuando las manchas solares desaparecieron y, época, en la que nuestro planeta ocupaba una posición similar a la que hoy transita respecto al centro de nuestro sistema.

Pero, esa "mini edad de hielo" no sucederá de pronto con la llegada del 2020, se advierte que, a partir del 2019 se dará inicio al proceso, incluso, se anticipa que en este año 2018 el verano se verá disminuido. Ya existen registros de ciudades que reportan una merma en la cantidad de horas de luz que reciben, tanto, que algunas informan que solamente están recibiendo un 10% de lo habitual.

Una "mini edad de glacial" crearía una capa de hielo que sería favorable para desarrollar enfermedades y para afectar los cultivos y generar hambre, afectar mucho la economía y auspiciar problemas sociales causados por grandes migraciones del norte hacia el sur.
mini edad de hielo
© Youtube
¿Qué advierten los científicos?

Señalan que lo peor está por venir, ya que las temperaturas más bajas podrían afectar a las corrientes globales, haciendo que los sistemas meteorológicos se colapsen. También tenemos que recordar que el año pasado, la NASA advirtió que "algo inesperado" estaba ocurriendo en el Sol.

El debilitamiento gradual de la corriente del Golfo podría producir un mayor enfriamiento de Europa occidental, Canadá y la región este de USA. Según informa el Daily Mail, el "Centro de Datos sobre la Nieve y el Hielo" reportó que el hielo en el mar Ártico aumentó en un 26% desde 2007 y que, la mayor parte del calentamiento fue causado por los, entonces calientes, ciclos oceánicos, pero que ahora están ingresando a un período frío. Mientras que el científico Mojib Latif del Instituto Leibniz (Universidad de Kiel) ha desarrollado nuevas técnicas para medir la temperatura oceánica y predijo (2008) una tendencia al enfriamiento con veranos en un 50% más fríos y que, el calentamiento global entre 1980 a 2000, fue debido a estos ciclos climáticos del mar, declaro también al Daily Mail.

Y las creencias tradicionales no lo dejan por fuera. El Ragnarok o apocalipsis vikingo indica que luego de que sucedan tres veranos muy fríos el mundo entrará en una glaciación y será el fin.