
"Son 65 muertos y 10 heridos", dijo el domingo a los medios el gobernador de Borno, Muhamad Bulama, que explicó que una veintena de personas murieron en el ataque inicial al funeral. El resto de personas fueron asesinadas por los extremistas cuando intentaban huir.
El noreste de Nigeria sufre la violencia de Boko Haram, que lucha por imponer sus leyes. Durante su sangrienta campaña, que también ha salpicado a países vecinos como Chad o Camerún, el grupo ha asesinado a más de 27 000 personas, según las cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
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