Supuesta vicepresidenta de una empresa en EE.UU., la mujer llevaba puesta una peluca rubia y acompañaba a las víctimas en la mesa del restaurante donde fueron ejecutados por sicarios.
Mexico police
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Uniformados tras un tiroteo en el centro comercial Artz, en Ciudad de México, México, 24 de julio de 2019.
Las autoridades mexicanas han emitido una alerta a la Interpol para dar con el paradero de la mujer que acompañaba a los dos israelíes que fueron asesinados la semana pasada en un restaurante del centro comercial Plaza Artz Pedregal, en Ciudad de México.

Según informa Imagen Noticias, se trata de Vanessa Ballar Fallas, que se encontraba sentada junto a Alon Azulay y Benjamín Yeshurun Sutchi — ambos con antecedentes criminales — cuando ambos fueron acribillados a balazos por parte de otra mujer y un hombre que se encontraban en el mismo restaurante.

Apodada 'la Güera' de Artz por el color rubio de su peluca, su nombre aparece en la Red como vicepresidenta de la empresa International Business Capital Corporation, registrada en Tallahassee (Florida, EE.UU.). Fue ella quien reservó la mesa donde fueron abatidos los israelíes, aunque lo hizo bajo un nombre diferente, el de Vanessa Bayer.

La procuradora de la capital mexicana, Ernestina Godoy, informó que ya se ha solicitado una ficha roja ante la Interpol para su captura. La funcionaria añadió que el doble asesinato se encuentra bajo investigación por parte de las autoridades mexicanas y también de las israelíes, cuyos investigadores ya llegaron al país latinoamericano.

¿Deuda millonaria con el narco?

En la grabación del momento del tiroteo se aprecia que Ballar se levanta tranquilamente de su silla y — según testigos citados por Imagen Noticias — se dirige a la cocina del local, donde se habría encontrado con una persona no identificada para intercambiar algunas palabras.


Según este medio mexicano, extraoficialmente se señala a Ballar como posible autora intelectual del crimen, y otros reportes apuntan a que había una deuda millonaria detrás.

Por su parte, la indagatoria de las autoridades, citada por El Universal, apunta a que Azulay y Yeshurun se dedicaban a lavar dinero para el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Según trascendió, el asesinato pudo haber sido motivado por una traición a la cúpula de esa agrupación criminal o por un intento de estafa. Del análisis de los celulares de las víctimas, se conoce que fueron citados por el propio cártel en el restaurante.

La ya capturada autora material del crimen, Esperanza Gutiérrez Rojano, confesó ser sicaria y haber sido contratada por el CJNG para encabezar el plan asesino. La mujer señaló que por cada trabajo cobraba 5.000 pesos (263 dólares), aunque negó conocer el verdadero motivo detrás de este asesinato.