Cientos de egipcios se manifestaron hoy en la plaza Tahrir de El Cairo contra el presidente del país, Abdelfatah al Sisi, en la primera manifestación importante desde 2016 y en la que fuerzas antidisturbios practicaron detenciones.
Antidisturbios actúan en manifestación contra el presidente egipcio Sisi en El Cairo
© Amr Abdallah Dalsh / Reuters
Pequeños grupos de manifestantes se reúnen en el centro de El Cairo, Egipto, gritando consignas antigubernamentales.
Los manifestantes acudieron a la céntrica plaza cairota tras una convocatoria realizada en las redes sociales que impulsó el empresario y actor Mohamed Alí, cuyos vídeos y denuncias en internet impactaron entre la opinión pública egipcia.

Al grito de "vete, vete" o "el pueblo quiere derrocar al régimen", los manifestantes se congregaron en pequeñas protestas en el lugar que sirvió de epicentro de la primavera árabe en Egipto, donde la Policía actuó para dispersar la protesta con el empleo de gases lacrimógenos, según pudo presenciar Efe.

Varios de los manifestantes fueron detenidos.

Aunque la manifestación no reunió a una gran cantidad de personas, las redes sociales se hicieron amplio eco por lo inusual de la concentración en un país en el que los cuerpos de seguridad han actuado de forma expeditiva ante cualquier atisbo de protesta.

Usuarios de Twitter dieron cuenta de otras manifestaciones en varios lugares de Egipto.

Apodado como el "faraón catalán" por residir en Barcelona o "el rey de los Ferraris", Ali ha sacudido las redes sociales de su país con duras acusaciones de corrupción al presidente que se han vuelto virales en el país árabe.

El propio Sisi salió al paso de las acusaciones el pasado fin de semana afirmando que los proyectos realizados en los últimos cinco años por su Gobierno son de la "nación".

"Lo que se logró en cinco años no es para una persona, ni para un Gobierno, sino para una nación, nos hemos acostumbrado a que cada logro que hacemos esté seguido de una gran campaña contra el país", dijo Al Sisi.

Organismos de derechos humanos como Human Rights Watch han criticado duramente al Gobierno egipcio por su represión de la disidencia política, y han llegado a tildar al país como "una cárcel al aire libre".