Brenda Barattini es declarada culpable de tentativa de homicidio.
Condena de 13 años de cárcel para una argentina que castró a su amante
© TÉLAM
Brenda Barattini durante el juicio en su contra celebrado en Córdoba.
La argentina Brenda Barattini planeó durante dos meses cómo cortarle los genitales a su amante, Sergio F. Concretó el ataque con unas tijeras de podar el 25 de noviembre de 2017. Casi dos años después del crimen, un jurado popular condenó este miércoles a Barattini a trece años de cárcel por "tentativa de homicidio".

Barattini, una arquitecta de 26 años, intentó en un primer momento justificar la mutilación como un acto de defensa propia ante una violación. Ante la acumulación de evidencias en contra, cambió su relato y argumentó haberlo atacado por la difusión de un vídeo sexual. "Vulneró mi intimidad, mi vida y mi carrera", dijo la acusada ante el jurado en la Cámara Segunda del Crimen de Córdoba, la segunda ciudad de Argentina. Denunció que su amante la trataba "como un trofeo" y le exigía que le mandase imágenes íntimas, que después hizo circular entre sus conocidos.

Su versión no convenció al jurado popular. Al recuperar su historial de Internet sobresalían búsquedas sobre "cómo cercenar el miembro masculino", "mujer corta pene", "se defendió de una violación" y "cómo borro mensajes", entre otros. "Buscó eso meses antes. No cuando él supuestamente lo violó", declaró la fiscal del caso, Laura Battistelli.

"Jamás quise matar"

"No hay una sola página que explique cómo matar. Solo cómo cortar un pene. No buscó otra cosa", la defendió su abogado, Lucas de Olmos, quien también intentó negar la existencia de un vínculo de pareja entre ellos. "Ya no aguanto más, siempre dije que estaba muy arrepentida. Pido justicia porque jamás quise matar a nadie", fueron sus últimas palabras antes de escuchar el veredicto.

La noche del ataque, la condenada llevó a su amante a casa, en la ciudad de Córdoba, 800 kilómetros al oeste de Buenos Aires. Durante el acto sexual Barattini le propuso colocarse un antifaz gris que le tapaba la visión por completo. En ese momento, sacó la tijera de podar que había escondido debajo de la cama y seccionó el pene y parte de los testículos de su amante. "Lo premeditó", aseguró la fiscal. "Con él vendado, ella con la cola (culo) en su cara, esperó la erección y lo cortó", agregó la letrada.

El hombre, de 42 años, fue rescatado tras el ataque por vecinos que oyeron gritos. Según su testimonio ante el tribunal, la agresora intentó evitar su huida: "Me gritó varias veces 'Morite, hijo de puta'. Me estaba desangrando, quería huir y no me dejaba salir".

La lesión fue descrita como sección traumática completa de la uretra y del cuerpo cavernoso izquierdo. Los médicos reconstituyeron el aparato genitourinario de la víctima, que pudo recuperarse de forma favorable, aunque mantiene secuelas psicológicas por el ataque.