Japón rechaza unirse al plan de protección de naves comerciales que pasan por el Golfo Pérsico, una iniciativa que impulsa sin éxito Washington.
Suga

El secretario jefe del Gabinete japonés, Yoshihide Suga, en conferencia de prensa en Tokio, 18 de octubre de 2019.
"Después de estudiar exhaustivamente cuáles medidas pueden ser más eficaces, hemos decidido aplicar nuestras propias medidas por separado", ha informado este viernes el secretario jefe del Gabinete japonés, Yoshihide Suga.

De esta forma, Tokio deja claro que rechaza la invitación de Estados Unidos para formar parte del plan que, supuestamente, tiene por objeto proteger los buques cisterna de ataques y, en cambio, enviará su propia fuerza para garantizar el envío de petróleo a Japón.

"Los recursos de las Fuerzas de Defensa garantizarán la seguridad de las naves relacionadas con Japón", ha agregado el funcionario nipón, que confirma la postura de Tokio de no aceptar la iniciativa estadounidense.

Aunque es el aliado asiático más cercano de Estados Unidos, Japón se ha mostrado reacio a unir fuerzas con Washington en Oriente Medio, dados sus estrechos lazos diplomáticos y económicos con Irán. De hecho, Tokio ha ofrecido actuar como intermediario entre los dos países para ayudar a aliviar la tensión en la región.

El primer ministro Shinzo Abe ha tratado de mediar entre Washington y Teherán, cuyas relaciones se deterioraron desde que el presidente Donald Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y las potencias mundiales y reimpuso sanciones contra el país persa.

¿Por qué EE.UU. busca crear una coalición en el Golfo Pérsico?

Las autoridades de Gibraltar (territorio británico de ultramar) anunciaron el pasado 4 de julio, la captura del superpetrolero Grace 1 en el estrecho de Gibraltar, por supuestamente violar las sanciones de la Unión Europea (UE), transportando petróleo iraní a Siria.

Irán desmintió la versión europea y aseguró que la embarcación en cuestión no iba hacia Siria. Asimismo, amenazó con medidas recíprocas y prometió detener un petrolero británico, si entrase en la zona.

Después de cuatro días, el portal estadounidense Bloomberg informó que un petrolero de la compañía británica de energía BP Plc navegó en aguas del Golfo Pérsico, pero no entró en las de Irán por temor a ser retenido por Teherán.

EE.UU. planteó en agosto la creación de dicho proyecto, tras la incautación de un petrolero británico y una serie de ataques contra buques mercantes internacionales que Washington y Londres atribuyeron a Irán. Teherán ha rechazado su participación en dichos ataques.

Desde entonces, son muchos países, incluso sus aliados, que han rechazado la invitación de EE.UU., entre ellos figuran Alemania y España.

Irán, por su parte, ha cuestionado los intentos de Estados Unidos de sembrar la inseguridad en el Golfo Pérsico y el estratégico estrecho de Ormuz para usarlo como una excusa para la acumulación militar en esta región. Además, las autoridades iraníes aseguran que responderán cualquier ofensiva y cuentan con la capacidad necesaria para proteger la zona,