El presidente de Bolivia, Evo Morales, venció en las elecciones de este domingo, como vaticinaban las encuestas, pero todo parece indicar que deberá concurrir a una segunda vuelta el 15 de diciembre, que se presenta totalmente abierta después del buen resultado logrado por su rival directo, el exmandatario centrista Carlos Mesa (2003-2005).
Votación en La Paz, Bolivia. 20 de octubre de 2019.
© David Mercado / Reuters
Votación en La Paz, Bolivia. 20 de octubre de 2019.
Con el 89% de los votos escrutados, el izquierdista Morales también obtuvo un excelente apoyo del 45% de los sufragios, aunque no sería suficiente para ratificar el que constituiría su cuarto mandato. Según la Constitución el líder cocalero necesitaba obtener la mayoría absoluta o el 40% de los sufragios y lograr una diferencia de diez puntos con Mesa, que fue el segundo candidato más votado con el 38%.


Peligra el cuarto mandato: Morales ve comprometida su continuidad en el poder por primera vez

Se trata de resultados preliminares ofrecidos por el Tribunal Supremo Electoral. De confirmarse el balotaje, por primera vez Morales vería comprometida su continuidad en el poder, ya que el tercero y cuarto candidato más votados, ambos conservadores, son proclives a apoyar a Mesa en segunda vuelta. El pastor presbiteriano Chi Hyun Chung logró casi el 9% de los sufragios, mientras que el senador Óscar Ortiz cosechó algo más del 4%.

No obstante, Morales no descartó una victoria en primera vuelta tras publicarse los resultados oficiales preliminares. "Hermanos, vamos a esperar el último escrutinio nacional para seguir y continuar con el proceso de cambio", dijo el mandatario indígena. "No estoy solo, no estamos solos, por eso hemos ganado otra vez, de verdad, algo histórico e inolvidable, será para nuevas generaciones", aseguró en la escalinata del Palacio Quemado de La Paz, confiado en que el votó rural que en ese momento estaba pendiente de contabilizarse le daría el triunfo sin necesidad de un balotaje.

Por su parte, Mesa denunció que el gobierno trataba de cometer fraude al paralizar el recuento. "No podemos aceptar que se trate de manipular un resultado", señaló el candidato de la alianza Comunidad Ciudadana en un vídeo difundido en las redes sociales y advirtió que "lo que está pasando es extremadamente grave". Mesa insistió en que "no vamos a aceptar que se nos burle el voto que nos lleva a la segunda vuelta".

A punto de cumplir 60 años el próximo sábado, Morales, candidato del Movimiento al Socialismo, votó en su feudo cocalero del Chapare, antes de trasladarse a La Paz para seguir el escrutinio. El presidente lleva trece años en el poder y logró que la justicia se saltara la Constitución en pos de sus derechos humanos para poderse postular a un cuarto mandato.

Mesa, un historiador de 66 años, sufragó en la capital boliviana alertando ya en ese momento de un posible fraude. "No confío en la transparencia del proceso, el Tribunal Supremo Electoral nos ha demostrado que es un brazo operativo del gobierno lamentablemente y nuestra desconfianza es muy alta", aseguró el candidato. El exmandatario agregó que esta "no es una elección cualquiera, es una elección que define nuestro destino en muchos sentidos".