Miles de indígenas bolivianos se mantienen movilizados desde el domingo para rechazar el golpe de Estado contra el presidente Evo Morales, y exigen la renuncia de la senadora Jeanine Añez, quien se autoproclamó presidenta interina.
Evo morales
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El grupo avanza desde El Alto hacia La Paz, donde instalarán un cabildo para presentar un conjunto de demandas que exigen la restauración de la institucionalidad en Bolivia.

Denuncian el nombramiento de un gabinete ministerial de facto y el racismo con el que actúa la oposición golpista contra los indígenas.

Los marchistas piden un desagravio por la quema de la wiphala, bandera símbolo de la integración de las comunidades indígenas que viven en esa nación.

La manifestación cuenta con una amplia participación de mujeres de pollera, quienes desde que inició el golpe de Estado han sido agredidas y humilladas.

Las movilizaciones contra el golpe de Estado no han cesado y han tomado fuerza luego del anuncio de renuncia al cargo por el presidente Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera.

Los líderes bolivianos argumentaron que sus renuncias debían contribuir a pacificar el país y cesar las agresiones contra militantes y seguidores del Movimiento al Socialismo (MAS). No obstante, desde entonces se han registrado diez muertes producto de la represión ejercida por Policías y las Fuerzas Armadas contra manifestantes.

Entretanto, el mandatario se mantiene exiliado en México y pide a las fuerzas políticas de Bolivia dar paso a un diálogo nacional para evitar más muertes y devolver la gobernabilidad.