Traducido por el equipo de Sott.net en español

Los historiadores del arte saben desde hace tiempo que la figura femenina de la obra de Johannes Vermeer Muchacha leyendo una carta por una ventana abierta (1657-59) no está precisamente sola en la habitación. Ya en 1979, las radiografías revelaron un cuadro de un cupido de cuerpo entero colgado en la pared detrás de ella, parcialmente protegido por una sedosa cortina verde de trampantojo (de «trampa ante el ojo»,​ del francés trompe-l'œil, «engaña el ojo») corrida a un lado. Esta imagen dentro de una imagen, característica de las opulentas representaciones de los interiores holandeses del artista, se confirmó además mediante fotografía infrarroja.
vermeer painting restoration process
© Gemäldegalerie Alte Meister, SKD; photo by Wolfgang Kreische
Restauración de la obra de Vermeer "Muchacha leyendo una carta en una ventana abierta" (1657-59)
Pero hasta hace poco, los expertos aseguraban que Vermeer había pintado él mismo sobre el regordete amorini. En 2019, las pruebas de laboratorio condujeron a un descubrimiento impactante: la imagen de Cupido fue cubierta por alguien que no era el artista, probablemente décadas después de su finalización. Los conservadores de la Gemäldegalerie Alte Meister (Pinacoteca de los Antiguos Maestros) de Dresde, donde el cuadro ha residido durante más de 250 años, decidieron devolver la obra a su estado original, eliminando las capas de barniz y repintes que ocultaban la composición original.

vermeer painting
© emäldegalerie Alte Meister, Staatliche Kunstsammlungen Dresden; photos by Klut/Estel and Wolfgang Kreische
Johannes Vermeer, "Muchacha leyendo una carta en una ventana abierta" (1657-59) antes de la restauración
Las imágenes de la restauración recién terminada, publicadas ayer por la Gemäldegalerie Alte Meister, muestran el diseño previsto por Vermeer. El dios rubio del amor y el deseo sostiene un arco en su mano derecha y mira al espectador desde el cuadro de la pared, encerrado en un grueso marco negro. En el suelo, detrás de él, hay dos máscaras, posibles símbolos del engaño; Cupido pisotea una de ellas con su pie derecho en una alegoría de la fidelidad y el amor verdadero. La famosa luz etérea de Vermeer entra a raudales por la ventana abierta, confiriendo a la escena un brillo trascendente y espiritual.
vermeer painting after restoration
© Gemäldegalerie Alte Meister, Staatliche Kunstsammlungen Dresden; photos by Klut/Estel and Wolfgang Kreische
Johannes Vermeer, "Muchacha leyendo una carta en una ventana abierta" (1657-59) después de la restauración.
En la versión restaurada "se reconoce la intención real del pintor de Delft", dijo el director del museo, Stephan Koja, en un comunicado.

"Más allá del contexto ostensiblemente amoroso, es una declaración fundamental sobre la naturaleza del verdadero amor", añadió Koja. "Antes, sólo veíamos un vestigio. Ahora lo entendemos como una imagen clave en su obra".

Muchacha leyendo una carta en una ventana abierta será la pieza central de Johannes Vermeer: On Reflection en la Gemäldegalerie Alte Meister. La exposición, que se podrá ver desde el 10 de septiembre hasta el 2 de enero de 2022, presentará unas 50 obras de pintura de género holandesa, incluidas nueve de Vermeer (se conocen menos de 40 cuadros del artista).