De este modo, el dueño de Tesla se sumó a los señalamientos contra Washington por el suministro de esta clase de municiones, acusando a la Administración Biden de actuar de forma hipócrita.
"Estados Unidos siempre ha condenado como malvados a quienes usan bombas de racimo. Pero, ¿ahora las enviamos para que las usen? Nada bueno saldrá de esto. El destino ama la ironía, pero odia la hipocresía", escribió el hombre más rico del mundo, de acuerdo con el ranking de Bloomberg.El 13 de julio, el director de Operaciones del Estado Mayor Conjunto del Pentágono, el teniente general Douglas Sims II, confirmó en una sesión informativa que Ucrania ya había recibido municiones de racimo de Estados Unidos y de otros países.
Las municiones de racimo están prohibidas por la Convención sobre Municiones de Racimo, ratificada por 123 países. Estados Unidos, Ucrania, Rusia, China, India, Pakistán, Israel y Corea del Sur no han firmado la Convención.
El pasado 9 de julio, el diario estadounidense The New York Times reportó que las municiones de racimo enviadas a Kiev contienen minibombas viejas y su porcentaje de fallos es mayor al que ha señalado el Departamento de Defensa de Estados Unidos.
El problema con estas municiones es que, aunque los proyectiles pueden volar a distancias más largas, las granadas contenidas en su interior — que luego son esparcidas en una superficie similar a un campo de fútbol — tienen tasas de subproyectiles que no detonan que el propio Ejército estadounidense ha catalogado como "inaceptablemente altas", señaló el medio.





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