Moscú ha facilitado un alto el fuego, un día después de que estallaran las hostilidades en la región.
Russian soldiers Nagorno Karabaj
© Grigory Sysoev / Sputnik
Fuerzas de paz rusas en un puesto de control en Nagorno Karabaj.
El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, comentó este sábado la reciente escalada de tensiones entre Armenia y Azerbaiyán por la región de Nagorno Karabaj. Como aliado tradicional de Armenia, Rusia fue un actor clave en la resolución de las escaladas anteriores, incluidas dos guerras a gran escala en el territorio. Sin embargo, el actual Gobierno armenio del primer ministro Nikol Pashinián ha acusado repetidamente a Moscú de traicionar los intereses de Ereván, afirmaciones que Rusia ha rechazado.

La escalada

El martes, Azerbaiyán empezó a ejecutar "medidas antiterroristas de carácter local" en Nagorno Karabaj, acusando a Armenia de acumular tropas en la zona. Por su parte, Ereván negó las acusaciones y denunció a Bakú por llevar a cabo una "limpieza étnica"de los armenios.

Un día después de la escalada, las autoridades de Nagorno Karabaj anunciaron un alto el fuego con Azerbaiyán alcanzado gracias a la mediación de las fuerzas de paz rusas. Como parte de este alto el fuego, se acordó "la retirada de las unidades restantes y el personal militar de las Fuerzas Armadas de Armenia de la zona de despliegue del contingente ruso de mantenimiento de la paz, la disolución y el desarme completo de las formaciones armadas del Ejército de Defensa de Nagorno Karabaj y la retirada del equipo pesado y del armamento del territorio".

¿Qué dijo Lavrov?

En este contexto, Lavrov lamentó que los propios dirigentes armenios "periódicamente 'echan más leña al fuego'". Así, Pashinián y el presidente de Azerbaiyán, Iljam Alíev, firmaron bajo los auspicios de la Unión Europea un documento en el que declaran que se reconocen mutuamente la integridad territorial dentro de las fronteras de 1991. "Esto significa que Nagorno Karabaj es parte de Azerbaiyán. Punto", señaló el canciller ruso.


"Por cierto, al firmar este documento bajo los auspicios de la UE, se olvidaron de escribir que era necesario garantizar los derechos del pueblo de Karabaj como minoría nacional", recordó Lavrov.

El ministro explicó que, cuando en la sociedad armenia surgieron discusiones sobre cómo sucedió todo esto, "quién le dio Karabaj a quién", el presidente del Parlamento armenio "no sintió vergüenza en decir" que el líder ruso, Vladímir Putin, "dio Karabaj a Azerbaiyán en noviembre de 2020", cuando se firmaron los convenios para poner fin a la guerra de los 44 días.

"Esos acuerdos [...] establecían que Karabaj es una zona de responsabilidad del contingente ruso para el mantenimiento de la paz. Se suponía [...] que las discusiones sobre el estatus de Karabaj serían pospuestas y esto sería considerado más adelante", continuó Lavrov, afirmando que le parece extraño acusar a Rusia de 'entregar' la zona a Azerbaiyán después de que el primer ministro armenio firmara documentos que establecen que Nagorno Karabaj es parte de Azerbaiyán.

Cambio de 'statu quo'

Rusia considera que la situación en Nagorno Karabaj se vio afectada por el aparente reconocimiento de Armenia de que la región es parte de Azerbaiyán y la Cancillería rusa citó dos ocasiones en los últimos dos años en las que Ereván lo hizo formalmente, ambas con negociaciones mediadas por la UE.

El primer caso tuvo lugar en 2022, mediante una declaración conjunta emitida después de conversaciones en Praga, en la que se afirmaba que Armenia y Azerbaiyán "reconocían mutuamente la integridad territorial y la soberanía de cada uno." La segunda ocasión se presentó en mayo de este año, cuando Pashinián señaló que el territorio total de Azerbaiyán era de 86.600 kilómetros cuadrados, cifra que incluye Nagorno Karabaj.

No obstante, las autoridades armenias acusan a Rusia de no cumplir sus compromisos respecto a la región de Nagorno Karabaj. Desde el Kremlin tachan estas afirmaciones de "infundadas".

Asimismo, la semana pasada Vladímir Putin declaró que su homólogo azerbaiyano le había dicho que, dado que Armenia no disputa el estatus de Nagorno Karabaj, cualquier cuestión relevante debería resolverse sin Ereván. "¿De qué se trata? Este es el componente clave de todo el problema. El estatus de Karabaj lo determinó la propia Armenia. Ese es todo el problema", concluyó.
Russian army Nagorno Karabaj
© Grigory Sysoev / Sputnik
Militares rusos de la unidad de desminado humanitario inspeccionan el territorio de Nagorno Karabaj.
Con respecto a las fuerzas rusas de mantenimiento de paz desplegadas en Nagorno Karabaj, Lavrov precisó este sábado que actualmente "ayudan a establecer contactos entre los representantes de Karabaj y los funcionarios de Azerbaiyán". "Nuestras fuerzas de paz están allí presentes porque su papel es importante para fortalecer la confianza, para que el pueblo de Karabaj, especialmente al principio, se sienta seguro", indicó el ministro de Exteriores ruso.

¿Papel de Occidente?

Nikol Pashinián llegó al poder en Armenia en 2018 tras una ola de protestas. EE.UU. y sus aliados llevan mucho tiempo cortejando a su Gobierno, empujándolo a separarse de Rusia y alinearse con Occidente.

Al respecto, el jefe de la diplomacia rusa señaló que, en Armenia, al igual que en otros países postsoviéticos, existe una gran "capa de organizaciones no gubernamentales que promueven los intereses de EE.UU. y sus aliados" cuyo objetivo es "socavar la influencia rusa en la región". "Muchas cosas se están aclarando ahora mismo, ante nuestros ojos", dijo.


Al mismo tiempo, según Lavrov, aunque las relaciones con Ereván pasan actualmente por momentos difíciles, Moscú está convencida de que la nación armenia asocia su historia a Rusia y tiene presente su pasado común. "Tenemos la convicción estable de que el pueblo armenio recuerda nuestra historia común y vincula su historia con Rusia y otros países amistosos, los países de esta región, y no con los que vienen del otro lado del océano", sostuvo.