Berlín se propone frenar la migración ilegal con controles más estrictos en la frontera.
Imigration Passau Germany
© Markus Schreiber / Gettyimages.ruRefugiados y migrantes en Passau, Alemania, 16 de septiembre de 2015.
Más del 70 % de los refugiados que llegan a Alemania no cuentan con registros previos de su paso por otros países de la Unión Europea, a pesar de que "casi todos ellos han estado en otro país de la UE", declaró el canciller alemán, Olaf Scholz, en una entrevista con RND.

"El número de refugiados que intentan llegar a Alemania es demasiado alto en estos momentos", reconoció Scholz, no sin recordar que Berlín apoya "desde hace tiempo" la protección de las fronteras exteriores de Europa para resolver una situación que considera inadmisible

Este miércoles, el Gobierno alemán anunció que intensificará las patrullas en las rutas de contrabando en la frontera con Polonia y República Checa para impedir la entrada ilegal de migrantes en su territorio nacional.

"Y continuamos con las medidas adicionales de seguridad fronteriza con Austria", agregó Scholz, tras señalar que también han acordado controles conjuntos con Suiza y República Checa.


En los primeros ocho meses de 2023, la Policía Federal alemana ha detectado un total de 71.000 entradas no autorizadas en el territorio nacional. Los principales países de origen de los migrantes irregulares fueron Siria, Afganistán, Turquía e Irak.

En ese mismo periodo, se registraron más de 1.550 actos de contrabando de personas, se detectaron alrededor de 1.700 contrabandistas, mientras más 20.300 personas fueron objeto de contrabando en todo el país.

El ministro de Finanzas de Alemania, Christian Lindner, anunció que su ministerio apoyará el aumento de controles fronterizos con más agentes de aduanas y ordenó el despliegue de 500 personas para esta "tarea urgente" de "detener el contrabando y la inmigración ilegal".