El canciller ruso, Serguéi Lavrov, indicó que tanto el expresidente de la Cámara de los Comunes de Canadá, como el mismo primer ministro del país, Justin Trudeau, sabían quién es el colaborador nazi al que rindieron honores durante la visita del mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, al Parlamento del país norteamericano.
Serguei Lavrov
© Sputnik / Servicio de prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia
La polémica se desató luego de que el 22 de septiembre Yaroslav Hunka, un excombatiente ucraniano de 98 años que luchó en las filas de la 14ª División de Granaderos Waffen-SS, unidad implicada en la matanza de judíos y otras minorías durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), recibió dos veces una ovación de pie por parte de toda la legislatura canadiense.

Tras darse a conocer el origen y la ideología de Hunka, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, calificó la situación de "extremadamente perturbadora", además de "vergonzosa"; sin embargo, insistió en que su oficina no tenía conocimiento del homenaje al colaborador nazi, el cual se reveló fue invitado por el expresidente de la Cámara de los Comunes de Canadá, Anthony Rota, quien el 26 de septiembre renunció a su cargo.

Al respecto, Lavrov aseguró que Hunka no es un total desconocido y señaló que es imposible que el Gobierno canadiense no tuviera idea de quién es el personaje.
"Creo que cualquier persona razonable se da cuenta de que el caso no pudo ser como intenta presentarlo Trudeau. Por supuesto que todo el mundo lo sabía. El presidente del Parlamento lo sabía, los servicios de seguridad lo sabían. El hombre es bien conocido, no ha ocultado sus opiniones al respecto y mucha gente lo conoce", aseveró el funcionario ruso.
El canciller de Rusia indicó sentir pena por Trudeau y agregó que cuando el primer ministro de Canadá y Zelenski aplaudieron y alzaron el puño para saludar al excolaborador nazi ucraniano "lo sabían todo".

"Qué vergüenza", sentenció Lavrov al indicar que las disculpas de Trudeau fueron dirigidas solo a Zelenski y a los ucranianos.


Formada en 1943 y compuesta principalmente por ucranianos étnicos, la División Galizien, en la que militó Hunka, estuvo subordinada a las Fuerzas Armadas de Alemania y fue compuesta por radicales fascistas y es la responsable del asesinato masivo de ucranianos antifascistas y comunistas, tropas del Ejército Rojo, partisanos antifascistas y polacos, así como civiles judíos, rusos y eslovacos.