La candidata ultraderechista emula al presidente Sarkozy y asegura que la economía española será «la próxima pieza del dominó que caerá»
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© AFP
La presidenta del partido ultraderechista Frente Nacional, Marine Le Pen, durante la conferencia de hoy.
La candidata ultraderechista al Elíseo, Marine Le Pen, ha dicho ante los medios extranjeros que lo mejor para España es que salga «de manera ordenada del euro» ya que esta moneda penaliza a los países con poca competitividad y que, además, el euro es una moneda demasiado fuerte para los países vulnerables como España.

Le Pen considera que con las medidas de austeridad propuestas por Sarkozy, Hollande y el Fondo Monetario Internacional (FMI) la situación no mejorará. Además, la candidata ultranacionalista considera que «España es la próxima pieza del dominó que caerá». Echándole más leña al fuego ha insinuado que «el contagio prosigue, pero en esta ocasión el plan de rescate no servirá porque es un país demasiado grande».

Siguiendo por esta senda de tremendismo y populismo para obtener más votos de camino al Elíseo, ha dicho que «el pueblo español no puede aceptar lo que acepta el griego. Ni el francés, con bajadas de salarios, de pensiones, multiplicación por cuatro de suicidios, largas filas en los comedores sociales. Nuestros pueblos no lo soportarán».

La teoría de Le Pen

Así pues la solución de Le Pen pasa por una salida ordenada de todos los países del Euro, para volver a las monedas nacionales, para que así los países puedan recuperar su capacidad de exportación y competitividad. Además ha llamado «mentirosos» a los que dicen que no hay una alternativa al Euro, ya que esta moneda «sólo tiene diez años, un paréntesis muy breve en la historia de España o de Francia».

En la conferencia de prensa ha constatado como sus ideas están siendo cada vez más seguidas en Italia y en España. Teme que los problemas de deuda de España y Grecia puedan contagiarse a Francia y las únicas medidas que se adopten sean las de austeridad, ya que eso nos acercará a vivir como en China o volver a la Edad Media. Así pues, para Le Pen, la única forma de salvar a Europa pasa por renunciar al euro y volver a las monedas nacionales.
Le Pen se mostró confiada en que se equivocan los sondeos que actualmente le dejan en tercera posición -tras el socialista François Hollande y el actual presidente, Nicolás Sarkozy- y, por tanto, fuera de la segunda vuelta del próximo 6 de mayo