(Costa Rica) - El fin de semana funcionarios del Viceministerio de Telecomunicaciones y personal de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), junto a técnicos y personal de canales de televisión llegaron al volcán Irazú para verificar la existencia de nuevas grietas, las cuales comprometen sus antenas de transmisión.

Tras la inspección se estima que el desplazamiento de las nuevas fisuras, en comparación con las halladas hace casi dos años, es de 500 metros de distancia entre una y otra.
volcán Irazú
© LNNuevos agrietamientos en cima del volcán Irazú
Expertos aseguran que pese a haberse realizado algunos estudios y evaluaciones en el último año, no se puede determinar en qué momento se dará un desprendimiento mayor, o bien, si el daño ocurriría a largo plazo.
"Se han hecho mediciones con GPS de precisión simple y hemos encontrado grietas de 5 metros de largo y 2 metros de ancho, hay otras fisuras más pequeñas pero que nos dan una idea de dónde puede ir la línea de ruptura, que es como de 500 metros aproximadamente. Se deben hacer mediciones más precisas, pero eso solo el Ovsicori puede hacerlo", declaró el geógrafo Édgar Méndez.
Actualmente en la zona hay alrededor de 40 torres de empresas y medios de comunicación, cuya función es informar al pueblo costarricense, como por ejemplo en situaciones como la del huracán Otto.

Funcionarios de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) visitaron la zona afectada el fin de semana y aseguran que hay dos tipos de grietas, provocadas unas por la caída de intensos aguaceros y otras que efectivamente se ensanchan debido a la movilidad de los suelos.
"Vemos que la grieta principal ha aumentado las dimensiones y el riesgo continúa sobre las estructuras. Sobre otras fisuras no se tiene un patrón específico, pero sí se debe darles seguimiento. Vamos a solicitarles a las entidades científicas como Ovsicori y Red Sismológica Nacional que nos ayuden a tener un estudio sobre los terrenos", expresó Ignacio Chávez, geólogo de la CNE.
Según el funcionario, el riesgo más extremo sería un deslizamiento en potencia que se lleve gran parte de los caminos antiguos que desde hace 11 años registran agujeros, que provocaron el traslado de las torres.

Gobierno responsable

Méndez afirma que el gobierno es responsable por facilitar permisos para que las empresas se trasladaran a un lugar que presentaba el mismo peligro, ocasionando gastos millonarios, que posiblemente deban volver a realizarse porque el 95% de las torres de telecomunicaciones está en la línea de grietas.
"El gobierno debe tomar medidas lo más pronto posible, es más, yo no me explico cómo se dieron permisos y se hizo a las empresas de medios de comunicación gastar tanto en pasarse de sector, sabiendo que el terreno está en riesgo. Fue algo irresponsable", sentenció.
Viceministro al tanto

Edwin Estrada, viceministro de Telecomunicaciones, indicó que desde su dependencia están comprometidos para encontrar una solución al problema.
"Precisamente por eso asistimos al volcán, porque queríamos hacer trabajo de campo y tener un conocimiento real de lo que está aconteciendo. Claro está, nos deja muy tranquilos que en este momento no haya peligro sobre vidas humanas, pero también tenemos presente la importantísima necesidad del funcionamiento de las torres porque con ellas tenemos a los medios de comunicación y demás servicios de gran ayuda para el país", declaró.
Daños serios desde el 2014

En los primeros días de diciembre de 2014, miembros de Guardaparques y otros técnicos de antenas dieron alerta de la aparición de una hendidura ubicada en el norte del macizo.

En ese momento las inspecciones determinaron que el suelo estaba seriamente comprometido y las torres podrían ser trasladadas, debido a la afectación de más de 6 mil metros cuadrados. El resultado de esas revisiones apuntaba que varios deslizamientos, entre ellos uno de 250 metros, eran la causa principal por la que el terreno estaba en problemas.

Desde entonces las grietas en el suelo, que antes podían verse, ahora son vacíos en un precipicio ubicado en el extremo de toda la extensión volcánica.
"Hay que recordar que estos suelos están conformados por ceniza, tierra y en casos menos frecuentes por rocas, entonces el que estas cosas ocurran debido a numerosos acontecimientos naturales no debería sorprendernos tanto, al contrario, siempre están esas posibilidades", explicó el geógrafo Édgar Méndez.