
El martes, Barzani informó de la victoria del sí en la consulta con casi el 91 % de los votos a favor. No obstante, el Gobierno de Bagdad aseguró que no reconocerá el resultado del plebiscito "ilegal" y que adoptará medidas severas contra los responsables del mismo.
Al-Huseini dijo que las brigadas de Hezbolá acceden a un sinnúmero de documentos que corroboran una colaboración encubierta entre el líder kurdo y las autoridades del régimen de Israel.
"Los americanos y [los] sionistas están detrás del proyecto secesionista de la región del Kurdistán", precisó el vocero, quien se mofó: "el régimen sionista no puede protegerse a sí mismo, cómo va a defender el proyecto de Barzani".
El portavoz de Hezbolá acusó también, al presidente kurdo de asociarse con el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), por aprovechar la ofensiva de la banda extremista contra Irak -en junio de 2014- para llevar adelante su proyecto separatista.
El oficial aseguró que el resultado de la consulta en el Kurdistán no les importa para nada a Hezbolá y a la nación iraquí, y que las brigadas de la Resistencia Islámica evitarán el establecimiento de un gobierno independiente en la región del Kurdistán.
El régimen de Israel es el único que hasta ahora ha expresado su apoyo, según ha declarado recientemente el propio primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, lo que reafirma sospechas de que Israel busca así redibujar el mapa de Oriente Medio y balcanizar Irak.



Comentario: A estas alturas ya sabemos que Israel y EEUU han estado detrás del ímpetu separatista de los kurdos, por supuesto, para impulsar la desestabilización y fragmentación de países clave no alineados en Medio Oriente - incluyendo a Siria. Si los kurdos son arrastrados a un conflicto, pueden convertirse en la nueva arma de Occidente en Medio Oriente.