Traducido por el equipo de SOTT.net

Claro que pueden, si se les obliga, pero la pregunta más importante es: ¿Deberían?
Dog & Cat Buddies
© News Forensic
En la situación actual de nuestra sociedad hay una tendencia cada vez mayor a ignorar flagrantemente los hechos básicos de la naturaleza con el fin de adaptarse a diferentes formas de agendas equivocadas. Esta tendencia se justifica a menudo con la llamada investigación científica. Sin embargo, una mirada más profunda a los métodos científicos empleados para justificar estas agendas revela inevitablemente algunos fallos fundamentales.

Hechos básicos

El Dr. Connor Brady lo explica sucintamente:
La mayoría de los nutricionistas caninos están de acuerdo en que el perro es, en gran medida, un comedor de carne, órganos y huesos. Un depredador adaptable, oportunista y carroñero. Un comedor de animales enteros. Una máquina de encontrar cadáveres. Una máquina de cazar a larga distancia. Nuestro artículo sobre por qué los perros necesitan carne repasa todas las pruebas que apoyan esta postura:

De los dientes a la cola, el perro tiene la anatomía de un carnívoro, con dientes dentados, intestinos cortos, rápidos y ácidos, flora bacteriana mal preparada para descomponer la fibra vegetal...

Los estudios sobre sus parientes más cercanos (los dingos, que eran perros domésticos hace sólo 3.000 años) revelan una dieta compuesta en un 97% de materia animal.

Los estudios demuestran que los perros comerán literalmente cualquier cosa que tenga una cara, desde pequeños mamíferos hasta aves, ranas, insectos, cadáveres y heces, aunque ya no son capaces de abatir grandes presas.

Existe una confusión en los estudios sobre dietas, ya que los perros de las ciudades son alimentados con material vegetal cuando son cachorros y estos perros seleccionarán material vegetal cuando sean mayores, sin embargo, los perros silvestres no lo hacen. Hace años que sabemos que los perros pueden ser alimentados con diversas proteínas desde una edad temprana, pero esto no dice nada de su idoneidad para la salud a largo plazo.

Los perros se clasifican como carnívoros facultativos, siendo una especie altamente adaptable y exitosa que buscará alimentos de origen vegetal en tiempos difíciles, sin embargo, eso no los hace omnívoros. Esto es un hecho científico.

Hay que reconocer que los perros parecen haber desarrollado algunos rasgos omnívoros. En 2013, un estudio descubrió que los perros tienen 32 copias más de un gen crucial para la producción de amilasa en comparación con los lobos. El gen es entre 7 y 12 veces más activo en el páncreas de los perros alimentados con croquetas que en el de los lobos. Aunque los defensores de los perros omnívoros suelen citar este estudio, es obvio que representa un minúsculo paso evolutivo que se ha desarrollado en los últimos miles de años y que aún no afecta significativamente a la preferencia dietética de los perros. Fleming et al.2001 recogieron durante 30 años una impresionante cantidad sin precedentes de 13.000 muestras de estómago de perros domésticos asilvestrados e híbridos de dingo, en seis regiones climáticas diferentes del continente australiano. Hasta la fecha, se trata del mayor estudio sobre la dieta de cualquier cánido. Los resultados fueron bastante claros: descubrieron que la proteína animal constituía el 97% de su dieta, mientras que la materia vegetal sólo representaba el 3% del contenido de esas muestras. Basándose en sus conclusiones, Fleming et al. (2001) clasificaron a los perros asilvestrados australianos, un grupo formado principalmente por perros domésticos e híbridos de dingo, como carnívoros especializados.
snarling dog
©
Desde los dientes hasta la cola, el perro tiene la anatomía de un carnívoro, con dientes dentados, intestinos cortos, rápidos y ácidos, flora bacteriana mal equipada para descomponer la fibra vegetal
Los perros también son capaces de convertir el caroteno en vitamina A, parte del triptófano en niacina (vitamina B3) y la cisteína en taurina. Se trata claramente de peculiaridades en su metabolismo que encajan con su estilo de vida más carroñero y es muy triste ver que estas pequeñas peculiaridades son aprovechadas con avidez tanto por la industria de alimentos para mascotas para justificar el contenido ultra alto de carbohidratos vegetales en sus productos, como por los defensores del veganismo para convencernos de que los perros pueden prosperar con una dieta basada en plantas.

Jean Dodds (2015) nos da un ejemplo excelente para explicar lo erróneo de este pensamiento:
Decir que porque los perros pueden digerir algo de almidón mejor que el lobo demuestra que pueden prosperar con una dieta rica en almidón es lo mismo que decir que porque los humanos pueden procesar etanol y glucosa, ¡deberían prosperar con una dieta rica en ron y galletas!
cat obligate carnivore
© CopyrightLos gatos son carnívoros obligados (estrictos)
En el caso de los gatos, ya sean gatos grandes, gatos pequeños domésticos o cualquier otra especie felina, las cosas son aún más evidentes. Los gatos son carnívoros obligados (estrictos). ¿Qué significa ser un «carnívoro obligado»? Significa que su gato ha sido creado por la Madre Naturaleza para satisfacer todas sus necesidades nutricionales mediante el consumo de una gran cantidad de proteínas de origen animal (carne/órganos) y obtiene mucho menos apoyo nutricional de las proteínas de origen vegetal (cereales/vegetales). Esto significa que los gatos carecen de vías metabólicas (enzimáticas) específicas y no pueden utilizar las proteínas vegetales con la misma eficacia que las proteínas animales. Los gatos ni siquiera tienen receptores para el sabor dulce en la lengua. Por lo tanto, no es de extrañar que la mayoría de los gatos domésticos alimentados con dietas comerciales ricas en cereales y almidones desarrollen diabetes u otros trastornos metabólicos graves a la edad de 10 años.

La «ciencia» detrás de la comida vegana para perros y gatos

Un día una clienta entró en mi consulta declarando con orgullo que había cambiado a su perro a una dieta vegana, supuestamente había «investigado la ciencia» y había encontrado un trabajo del Dr. Knight que le aseguraba que los perros y los gatos pueden estar sanos con dietas veganas.
dog vegan salad
Ehhh, no.
Afortunadamente, no hay muchos profesionales veterinarios por ahí que recomienden comida vegana para mascotas con la conciencia tranquila, y yo estaba deseando descubrir quién era este Dr. Knight. Y ahí estaba, toda una comunidad online de mascotas veganas, formada en su mayoría por productores comerciales de comida vegana para mascotas y casi todos ellos citando «investigaciones científicas» del Dr. Andrew Knight, un amable veterinario que parece haberse convertido en una especie de gurú del veganismo para mascotas.

Según su página web, el Dr. Knight es actualmente profesor veterinario de Bienestar Animal en la Escuela de Medio Ambiente y Ciencia de la universidad Griffith de Queensland. Resulta irónico si tenemos en cuenta que no proporcionar a los animales los cuidados adecuados y una nutrición biológicamente apropiada equivale a maltratarlos.

También es un poco como encontrarnos con un experto en bonsáis que intenta convencernos de que los árboles a su cuidado pueden prosperar sin obtener nutrientes del sustrato del suelo. El mundo en que vivimos parece volverse más loco por momentos.

No obstante, sentí curiosidad por leer toda la investigación de Knight y me decepcionó descubrir que no hay ni un solo artículo revisado por expertos o ensayo controlado aleatorizado sobre el efecto de la dieta vegana en animales carnívoros como perros y gatos.

En su lugar, hay toda una lista de artículos que publicó en varias revistas, la mayoría de ellos basados sobre todo en teorizaciones, estiramiento de datos y muchas presunciones.

El trabajo más importante del Dr. Knight (al menos en la comunidad de mascotas veganas) parece ser Vegan versus meat-based dog food: Health outcomes (Alimentación vegana para perros frente a alimentación a base de carne: resultados en la salud).

Se trata de una enorme encuesta en línea de 32 páginas sobre perros alimentados con comida vegana que parece muy elaborada para un propietario medio no entrenado en la lectura de literatura científica. Sin embargo, no es más que una encuesta de una gran muestra de población canina con datos basados en los informes subjetivos proporcionados por los guardianes. Incluso Knight et al admiten:
«Además, nuestro estudio se basó tanto en información cuantitativa como en opiniones proporcionadas por los guardianes. Los estudios médicos más fiables son los estudios prospectivos a gran escala que utilizan evaluaciones relativamente objetivas de datos inequívocos. Los exámenes clínicos veterinarios y las evaluaciones veterinarias del estado de salud de los animales, normalmente serían más fiables que las opiniones de los guardianes por sí solas...»
Tío, en ciencia todo gira en torno al grupo de control, ¿con quién estás comparando tus resultados?

Por desgracia, aquí no hay ciencia de verdad, sólo suposiciones, presunciones y más suposiciones.

Naturalmente, como todos los defensores de los perros veganos, Knight recurre al famoso estudio Brown. Se trataba de un pequeño estudio sobre perros de trineo. Knight lo interpreta como: «no hubo diferencias en el rendimiento entre perros alimentados con carne y veganos», sin embargo lo que este estudio REALMENTE nos dice es que un grupo de perros fue alimentado con croquetas a base de cereales con la adición de algunos subproductos de la industria cárnica, mientras que el otro grupo fue alimentado con croquetas a base de plantas. Ambos grupos funcionaron igual de bien. Bueno Sherlock, aquí no hay ninguna sorpresa.

Otras publicaciones científicas del Dr. Knight son:

"Transition to plant based diets will help us fight pandemics" (La transición a dietas vegetales nos ayudará a luchar contra las pandemias), un relato que parte de los murciélagos como grandes reservorios de virus similares al SARS-CoV, "Influenza risks from pig and poultry farms" (Riesgos de gripe en granjas porcinas y avícolas), así como "Looking Harder at Mad Cow Risks, Climate change: Livestock population" (»Una mirada más atenta a los riesgos de las vacas locas, el cambio climático: la población ganadera"), por nombrar sólo algunos.

Knight también está presionando fuertemente para cambiar la postura oficial de la Asociación Veterinaria Británica de que los gatos son carnívoros obligados y que los perros necesitan carne en su dieta. En otras palabras, intenta encajar una clavija redonda en un agujero cuadrado. Buena suerte con ello.

¿Pueden sobrevivir los perros y los gatos con dietas vegetales fuertemente suplementadas (sintéticamente)?

Sí, muchos lo hacen. Sin embargo, hay una gran diferencia entre sobrevivir y prosperar en un vibrante estado de salud. Los veterinarios están siendo testigos de epidemias de obesidad, trastornos metabólicos, cáncer y enfermedades inflamatorias y degenerativas en los animales domésticos. Lo que la mayoría de los defensores de los alimentos veganos para mascotas no entienden es que las deficiencias nutricionales tardan años, si no décadas y múltiples generaciones, en crear enfermedades graves y para entonces ya es demasiado tarde. Le insto a que no experimente con la salud y la vida de su mascota.

Les dejo con varias declaraciones de la Asociación Veterinaria Británica:
«La carne contiene vitaminas y nutrientes vitales necesarios para perros y gatos. Aunque no lo recomendaríamos, en teoría es posible alimentar a un perro con una dieta vegetariana, pero los propietarios necesitarían el asesoramiento de expertos para evitar deficiencias dietéticas y enfermedades asociadas, ya que es mucho más fácil equivocarse en el equilibrio de nutrientes que hacerlo bien. Un perro con una dieta vegetariana también puede necesitar suplementos sintéticos.

Los gatos son carnívoros obligados y no deberían seguir una dieta vegetariana o vegana, ya que necesitan ingredientes de origen animal para obtener nutrientes esenciales, como la taurina y la vitamina A preformada, que son mínimos o incluso inexistentes en los ingredientes vegetales.

Aunque sobre el papel una dieta vegana para gatos puede incluir suplementos o alternativas a las proteínas de origen animal, por ejemplo, no hay garantías de que éstas sean biodisponibles para el gato o de que no interfieran con la acción de otros nutrientes. Por ello, se necesita una investigación sólida y revisada por expertos para garantizar que las fuentes de proteínas de origen no animal puedan satisfacer las necesidades dietéticas de la mascota.

En virtud de la legislación británica sobre bienestar animal, los propietarios de animales de compañía tienen la obligación de velar por que se satisfagan sus cinco necesidades de bienestar, incluida una dieta adecuada. Los propietarios podrían ser potencialmente procesados en virtud de las disposiciones establecidas por esta ley por causar daño y sufrimiento deliberados a cualquier animal al no satisfacer sus necesidades de bienestar a pesar del asesoramiento de expertos».
A quien desee saber más sobre la verdadera ciencia que hay detrás de la nutrición canina, le recomiendo encarecidamente el libro del Dr. Conor Brady: Feeding Dogs (Alimentando a los perros) que está repleto de referencias a investigaciones científicas reales para cada una de sus afirmaciones.