© Fotografía: BAM Ireland
Espada vikinga de tejedor hallada en las excavaciones de la South Main Street de Cork (Irlanda).


Un equipo de arqueólogos ha desenterrado una espada de tejedor vikinga de madera con una antigüedad de 1.000 años en el histórico emplazamiento de la antigua cervecería Beamish and Crawford de la ciudad irlandesa de Cork. Los expertos describen el hallazgo como de una "importancia excepcional".


Descubierta en Irlanda espada vikinga de madera perfectamente conservada

Como informa The Irish Times, la espada vikinga fue descubierta en un excelente estado, lo que ha hecho particularmente felices a los arqueólogos. Según la información disponible hasta ahora, el valioso hallazgo mide apenas 30 centímetros (12 pulgadas) de longitud, está hecha enteramente de madera de tejo y presenta rostros humanos labrados típicos del estilo Ringerike del arte vikingo, datando de finales del siglo XI. Estas piezas vikingas fueron descubiertas en mayo, pero han sido anunciadas oficialmente hace poco, tras una visita informal de la embajadora noruega en Irlanda Else Berit Eikeland al Museo Público de Cork.

El Dr. Maurice Hurley, arqueólogo especializado y director de las excavaciones en el yacimiento, ha descrito la espada como una entre un puñado de objetos de "importancia excepcional", descubiertos durante las recientes labores de excavación llevadas a cabo en la South Main Street de Cork. También se encontraron los trazados intactos de 19 residencias vikingas, reliquias de sus hogares centrales para el fuego y material para camas. "Durante largo tiempo hubo la creencia de que la más fuerte influencia vikinga se produjo en Dublín y Waterford, pero el espectro completo de evidencias demuestra que Cork se encontraba en la misma esfera de influencia y que su desarrollo fue muy similar," explicaba Hurley en declaraciones recogidas por The Irish Times, añadiendo a continuación que "Se han encontrado en Wood Quay un par de objetos similares a esta espada de tejedor, pero nada con la calidad artesanal y de conservación de ésta."

El Dr. Hurley parecía gratamente sorprendido por el hecho de que tantos elementos de madera hayan sobrevivido bajo tierra en tan buen estado: "Es bastante milagroso," apuntaba según informa The Irish Times. Por otro lado, el investigador sugería además que este tipo de espada era utilizado principalmente por mujeres para labores cotidianas: "Esta espada era utilizada probablemente por mujeres para colocar los hilos en su lugar en un telar; su extremo en punta servía para enganchar los hilos al realizar patrones," explicaba Hurley.

Sin comparación posible

A pesar del inmenso valor histórico y arqueológico del reciente descubrimiento, ésta no es la primera vez que se descubre una antigua espada vikinga de este tipo.

El mes pasado, un grupo de cazadores descubrió una espada vikinga de metal increíblemente bien conservada descansando al descubierto entre las rocas en lo alto de unas colinas de Noruega. Su hoja, de unos 1.100 años de antigüedad, se encontraba oxidada, pero por lo demás en un estado casi perfecto gracias a la calidad de su hierro y a las condiciones climáticas de frío extremo habituales en el lugar en el que fue hallada.
© Espen Finstad, Secrets of the Ice/ Oppland County Council
La espada vikinga hallada en Noruega hace un mes y datada entre los años 850 y 950.
Como escribía April Holloway en un artículo anterior de Ancient Origins, un grupo de cazadores que iba en busca de gansos en Skaftárhreppur, sur de Islandia, descubrió una espada vikinga de 1.000 años de antigüedad completamente al descubierto entre la arena hace casi un año. Esta espada de doble filo se encontraba en un estado extraordinario teniendo en cuenta su antigüedad. La espada fue entregada a continuación a la Agencia de Patrimonio Cultural de Islandia, organismo que se encargó de llevar a cabo los análisis y labores de conservación correspondientes.

Este tipo de hallazgos son poco habituales, pero es bastante más probable encontrarse una espada de metal de hace 1.000 o más años que una de madera. Dicho esto, este mismo mes Gary Manners informaba para Ancient Origins sobre el descubrimiento de dos pequeñas espadas romanas de madera con una antigüedad de al menos 1.600 años en Vindolanda, Inglaterra. Los curiosos objetos se habían conservado muy bien bajo tierra gracias a la ausencia de oxígeno. Inmediatamente se pensó que se trataba de espadas de juguete, aunque la calidad de su artesanía no alcanza la de la espada hallada recientemente en Irlanda.

Las espadas vikingas a menudo presentaban empuñaduras ricamente decoradas con intrincados diseños en plata, cobre y bronce. Cuanto más elevada era la posición social del individuo que portaba la espada, más elaborada era su empuñadura. El Dr. Hurley parece estar de acuerdo con el consenso general, ya que dijo de la espada recientemente descubierta que "Está sumamente decorada - los vikingos decoraban todo objeto útil," informa The Irish Times.

No es solo la marcada diferencia en su acabado lo que demuestra que se trata de una espada de tejedor, sino también otros elementos hallados en las cercanías, entre ellos un carrete de madera para el hilo, grabado con dos cabezas de caballo, asociado también a las labores propias de los tejedores.

El alcalde de Cork describe la experiencia de empuñar la espada como algo "mágico"

Un exultante Tony Fitzgerald, alcalde de Cork, describía la experiencia de empuñar una espada vikinga que llevaba oculta casi un milenio como algo 'mágico': "La humedad de la daga estaba fresca; está en perfecto estado," señalaba en declaraciones recogidas por The Irish Times, realizando al mismo tiempo la atrevida predicción de que habrá "un gran interés público" cuando los recientes hallazgos sean expuestos, algo que podría ocurrir ya en febrero del 2018.

Finalmente, los valiosos restos vikingos están siendo sometidos ahora a un estudio posterior a las excavaciones llevado a cabo por conservadores del Museo Nacional de Irlanda. El comisario del Museo Público de Cork, Daniel Breen, ha expresado su interés por dirigir una exposición sobre la influencia vikinga en Cork, aunque ha añadido también que es aún demasiado pronto para algo así, ya que la exposición de las piezas a un ambiente con demasiado oxígeno podría resultar catastrófica sin un tratamiento químico previo.