La Asociación de Cultura Húngara de Transcarpatia (Ucrania) difundió un comunicado en el que "apoya la iniciativa de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) de crear en Transcarpatia una misión especial ya que es de vital importancia teniendo en cuenta los últimos acontecimientos".

nacionalistas ucranianos
© Sputnik/ Stringer
Marcha de nacionalistas ucranianos en Leópolis, Ucrania.
Los "últimos acontecimientos" a los que se refiere la misiva hacen referencia a los ataques que sufrió la sede de la asociación en Úzhgorod los días 4 y 27 de febrero. En el primer ataque unos desconocidos lanzaron un coctel molotov por la ventana del edificio; en el segundo se utilizó una bomba casera cuya explosión causó un incendio y quemó la planta baja del local.

"Eso no fue un incendio provocado, sino un acto terrorista. Si alguien se hubiera encontrado en el local como, por ejemplo, el vigilante que queríamos contratar después del primer incidente, su vida hubiese estado en peligro", afirmó el presidente de la Asociación de Cultura Húngara de Transcarpatia, Laszlo Brenzovich, en declaraciones recogidas por el periódico digital Life.

Brenzovich culpó a los medios de comunicación ucranianos de agitar el odio hacia las minorías étnicas que residen en el país y acusarlas de separatistas. Agregó, además, que las autoridades de Kiev han creado las condiciones perfectas para que los radicales de extrema derecha se sientan cómodos.

Uno de esos grupos es la organización neonazi Karpatskaya Sich -'Hueste de los Cárpatos', en ucraniano-. Este grupo a menudo realiza las llamadas 'marchas de antorchas', manifestaciones de radicales en las que se corean lemas como '¡Gloria a la nación, muerte a los rusos!' y se glorifica a colaboradores de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial como Román Shujévych

En su página de Facebook, representantes de Karpatskaya Sich niegan haber perpetrado los ataques contra la sede de la Asociación de Cultura Húngara de Transcarpatia y culpan de todo a Moscú. Según ellos, con ese paso el Kremlin desea enfrentar a las comunidades ucranianas y húngaras de la región.

No obstante, los hechos apuntan a que el conflicto tiene un carácter interno. El pasado 15 de febrero militantes de Karpatskaya Sich vestidos de camuflaje dispersaron a la fuerza una mesa redonda de las comunidades húngaras realizada en la propia ciudad de Úzhgorod. Los nacionalistas culparon entonces a los organizadores del encuentro étnico de "separatismo".

Para el próximo 17 de marzo, los nacionalistas planean realizar en Úzhgorod la llamada 'Marcha de gloria de los héroes de los Cárpatos ucranianos', a la que han prometido asistir militantes de grupos radicales de otras regiones como Sector Derecha o el Tridente de Stepán Bandera.

El conflicto intercomunitario en Transcarpatia ya ha causado un daño significativo a las relaciones diplomáticas entre Kiev y Bucarest. El Gobierno húngaro ha anunciado la intención de bloquear todos los intentos de continuar con el proceso de integración de Ucrania en la Unión Europea. Desde la Cancillería húngara agregaron que Budapest buscará poner fin a los acuerdos ya alcanzados, en particular, al régimen de exención de visados ​​para los ucranianos.