(Costa Rica) - Los pulsos aislados de ceniza que desde la semana pasada lanza el volcán Turrialba pasaron a ser una emisión sostenida durante la mañana de este miércoles y el polvo más fino llegó hasta algunos puntos de San Rafael de Heredia, Santa Ana y Llorente de Tibás.
El sábado en la mañana desde un avión a 12,500 pies de altura se notaba la actividad eruptiva pasiva, que desde el jueves pasado se mantiene. Foto: Cortesía Federico Chavarria-Kopper
© Federico Chavarria-KopperEl sábado en la mañana desde un avión a 12,500 pies de altura se notaba la actividad eruptiva pasiva, que desde el jueves pasado se mantiene.
Lo anterior según un informe del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) donde se informa que a ciertas horas la columna efusiva de cenizas superó los 500 metros sobre la altura del cráter.

Como la mañana estuvo despejada, las cámaras cercanas al cráter captaron la actividad en la que se notan pulsos a ciertas horas. En ese momento la columna gris se elevó a más altura.

Debido a que la velocidad del viento no fue muy alta, la mayoría del material quedó cerca, pero el más fino llegó a San Rafael de Heredia, que está a unos 14 kilómetros del aeropuerto Juan Santamaría, principal terminal aérea del país, la cual no fue afectada.

Eliécer Duarte, vulcanólogo del Ovsicori, afirmó que estuvo recientemente en la cima del coloso y notó que la ceniza llega también a poblados al sur del volcán, en finca La Central y alrededores.

Explicó que hay algunas erupciones más efusivas y aunque el material más denso cae cerca del volcán, la ceniza más fina es distribuida por el viento en varias direcciones.

Esta vez no incluye balísticos, como ocurrió el sábado pasado, cuando las cámaras de la Red Sismológica Nacional captaron varios fragmentos de roca expulsados desde el cráter hacia la periferia de la cima.