La Organización Mundial de la Salud alerta en su último informe sobre la amenaza global que representa la expansión de una enfermedad reciente: la posturitis.

selfie
© Desconocido
Aunque los primeros casos reportados de posturitis se remontan a principios de los años noventa, en la última década ha alcanzado proporciones de pandemia, extendiéndose rápidamente en los países desarrollados.

Se presentan a continuación los síntomas, las vías de transmisión y las estrategias de prevención, así como el único antídoto conocido.

Cuadro clínico

celular en entrenamiento

Las personas infectadas por posturitis pasan más tiempo haciendo fotos que entrenando.
El virus de la posturitis ataca inicialmente el cerebro, produciendo un trastorno severo del comportamiento. Las personas infectadas presentan sintomatología diversa:
  • Compulsión por mostrarse con poca ropa en Instagram. Con frecuencia acompañan sus fotos con frases como "¿Qué es el éxito para ti?".
  • Suben fotos de todos sus entrenamientos y platos sanos. Tardan más tiempo en seleccionar el filtro adecuado que en entrenar o cocinar.
  • Piensan constantemente en suplementos, especialmente en los menos efectivos y con sabores.
  • Sacan la lengua en las fotos del gimnasio o ponen "morritos" (duck face es el término médico).
  • Mantienen contacto visual prolongado con el espejo del gimnasio.
  • Pasan la última mitad de cada sesión en la zona de colchonetas, haciendo superseries de fotos y abdominales.
  • Evitan llevar cualquier tipo de registro de lo que hacen o de los pesos que levantan, pero ordenan sus fotografías por grupo muscular.
  • Hablan constantemente de tonificar, aunque cuando son preguntados afirman no saber a qué se refieren.
  • Hacen más sesiones de fotos que de espalda.
  • Sus entrenamientos se parecen mucho a sus calentamientos.
  • Revisan las redes sociales mientras hacen pierna sentados en las máquinas.
Tras infectar el cerebro, el virus se propaga rápidamente a otros órganos, causando distintas manifestaciones físicas:
  • Debilidad muscular, especialmente en el cuerpo inferior.
  • Alergia a las sentadillas y al peso muerto.
  • Ausencia de callos en las manos.
  • Falta de sudoración.
Origen y transmisión

Los síntomas empiezan a las dos o tres semanas de empezar a seguir a ciertos influencers de Instagram o entrar en contacto con personas infectadas. Los gimnasios con espejos representan en la actualidad el principal foco de infección directa.

selfie en gimnasio

Pareja infectada por posturitis, mostrando los primeros síntomas de la enfermedad.
Los millenials son la población más vulnerable, pero la posturitis se está extendiendo rápidamente entre todos los grupos de edad.

Las mujeres embarazadas deben extremar las precauciones, ya que pueden transmitir la enfermedad al feto. Se han reportado bebés que ponen morritos en las ecografías y nacen con el acto reflejo de hacerse selfies mientras muestran sus bíceps.

bebé selfie

Bebé infectado por posturitis en el útero, poniendo morritos en la bañera.
La posturitis es altamente contagiosa, y se transmite tanto por contacto directo como a través de cualquier red social, siendo especialmente peligrosa Instagram.

Pronóstico

No es una enfermedad letal, pero es muy debilitante e imposibilita llevar una vida normal. A nivel mental produce una desconexión general con la realidad.

El 72% de los afectados nunca se recupera, y tras conocer el tratamiento (que veremos en breve) muchos prefieren vivir con la enfermedad.

Prevención

No existen vacunas aprobadas contra este trastorno, aunque el pensamiento crítico parece ejercer un fuerte papel protector.

De momento, la mejor estrategia preventiva es evitar interaccionar con individuos que presenten dos o más de los síntomas descritos previamente.

Se recomienda bloquear o hacer unfollow a los influencers que muestren las primeras muestras de contagio, especialmente a los que etiquetan sus fotos como #FitnessLife, #FitFluential, #GymLife o #InstaFitness.

Tratamiento

El virus de la posturitis presenta una sorprendente capacidad de mutación y adaptación a las nuevas modas y tecnologías, dificultando su erradicación.

En un paper reciente de la prestigiosa revista Microbiology Journal, titulado "Combating the global threat of the posturitis epidemic: intervention strategies", se propone una estrategia integrada que ataca el virus desde distintos frentes, combinando las siguientes intervenciones:
  • Adopción progresiva de información correcta y dosis incrementales de esfuerzo.
  • Aprender a disfrutar la actividad física por sí misma, y no como medio para impresionar a los demás.
  • Incorporar métodos de entrenamiento que imposibiliten el uso simultáneo del teléfono, como calistenia, kettlebells o barras. Las sesiones HIIT debilitan también al virus, aunque solo de manera temporal, mientras se recupera la respiración.
  • Hacer más sentadillas y tomar menos suplementos.
  • Ir al gimnasio y no publicarlo en las redes sociales. Tras dos semanas de intervención exitosa, hacer al menos una sesión de entrenamiento semanal sin el teléfono.
El tratamiento propuesto presenta múltiples efectos secundarios, entre los que destaca menor ansiedad, sudoración profusa, aumento de masa muscular, mejora de la autoestima y más tiempo libre.

Por tu bien y el de tus seres queridos, protégete. No formes parte de las estadísticas.

¡Feliz Día de los Inocentes!