Académicos y sistemas estatales de protección civil reportaron un incremento significativo en la sismicidad del Volcán de Fuego de Colima, ubicado en los límites de los estados de Jalisco y Colima al Occidente de México. El semáforo volcánico se estableció en amarillo, pues existe posibilidad de una explosión moderada o la expulsión de lava en el corto plazo, informaron este sábado autoridades mexicanas.
Se encuentra en color amarillo el semáforo volcánico
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Se encuentra en color amarillo el semáforo volcánico
Los escenarios de corto plazo que se presentan en el volcán son la presencia de "una explosión moderada, acompañada de un crecimiento de domo" o el "crecimiento de un domo en el cráter y su posterior salida de lava sobre el edificio volcánico", advirtió la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

Las autoridades explicaron que durante la vigilancia y monitoreo que se hace del volcán de Colima se ha detectado "un incremento significativo en la sismicidad asociada con la actividad volcánica".

Ante estos escenarios, las coordinaciones de Protección Civil de México, y los estados de Colima y Jalisco tomaron la decisión de aumentar la zona de seguridad alrededor del cráter e incrementar los niveles de alerta en la zona.

El perímetro de seguridad se ha establecido en 8 kilómetros desde el cráter y el semáforo volcánico fue colocado desde el viernes en amarillo, fase en la que se pide a la población mantener la normalidad, respetar la zona de exclusión y "tener presente" el proceso de desalojo.

El Centro Universitario de Estudios Vulcanológicos de la Universidad de Colima y de la Universidad de Guadalajara se hace cargo de la vigilancia de la actividad de este volcán.


"Ha aumentando la sismicidad, el viernes mostró niveles de sismicidad muchos más altos que en los últimos años y esto nos indica que hay magma ascendiendo", informó el profesor investigador del Centro Universitario de Estudios Vulcanológicos, de la Universidad de Colima, Nick Varley, a El Heraldo de México.

El de Colima, situado en la costa occidental, es uno de los dos volcanes que actualmente están activos en el país, junto con el Popocatépetl, localizado en las cercanías de la capital mexicana.

Recientemente, los expertos mexicanos confirmaron que el Popocatépetl cambió la naturaleza de su explosiones tras los sismos que en septiembre de 2017 afectaron los estados del centro y sur de México . Asimismo, pronosticaron que el Popocatépetl podría mantener una actividad intensa-moderada en los próximos meses.

Por primera vez en 25 años de esta etapa de actividad volcánica que se inició en diciembre de 1994, en el Popocatépetl "se observan explosiones importantes sin necesidad de la presencia de un domo" en el cráter, señalaron los expertos.